19/12/2024
El 11 de diciembre pasado un pibe de 28 años murió atropellado en una de las calles de la ciudad. La justicia investiga las circunstancias del hecho. Desde un primer momento se supo lo que había sucedido, pero las causas son las que está estudiando la justicia. La hipótesis más repetida es que un conductor pasó un semáforo en rojo, arrolló a Jonathan Valera Zalazar en su bicicleta, lo arrastró con su Fiat Cronos unos 100 metros y el impacto lo mató. Lo sucedido después también fue conocido, testigos del hecho y compañeros de Valera Zalazar agredieron a Mariano Mourelle, un empleado de una concesionaria de autos local, consternados por lo sucedido. En circunstancias como estas todo es entendible. La indignación social, esa idea frecuente de hacer justicia por mano propia, todo con un mismo fin, tratar de procesar el shock por esa muerte tan violenta. Ahora que han pasado unos días, la noticia empezará a enfriarse en la prensa, que apurada por decir se olvida de casi todo, lo que falla no son las voluntades individuales sino el modelo periodístico liberal, en el que el linchamiento, la indignación y la búsqueda de visualizaciones en redes le nublan el horizonte. El periodismo debería aportarle algo más a la sociedad. En ese ranking nefasto del tratamiento periodístico podemos ubicar a Radio Popular, una especie de Mercado Libre de los medios locales, siempre cercano a las salvajes leyes del discurso periodístico mercenario. Ahora, de todo lo que se publicó del accidente, no se ha dicho absolutamente nada sobre las aplicaciones Delivery de venta de comidas a distancia. Para referenciarlo de una manera más concreta, de la relación capitalismo, cuerpos y mercado. Inmediatamente después de conocido el acontecimiento, se difundió por las redes sociales, un pedido de ayuda para la familia del Jonathan, para afrontar los gastos del sepelio. Así de crueles son estas cosas, hace un rato levantaron el cuerpo de tu hijo y ya tenés que ocuparte de enterrarlo. Alguna vez Ángel Rodríguez Kauth, un reconocido docente de la Universidad Nacional, hizo referencia a esto. Cuando se muere tu pareja se te dice vuido o vuida, cuando se te mueren los padres sos huérfano o huérfana pero