27/12/2025
Se termina el año, y de absolutamente todo lo vivido, me quedo con estas dos fotos que representan absolutamente todo.
En primer lugar, vos y yo, juntos codo a codo y a la par. Donde fue un año con muchísimo aprendizaje y muchísima construcción, a nivel personal y laboral.
Arrancamos el año con la duda de si íbamos a poder seguir en las ferias, porque no empezaban más, luego de muchísimo hablar, consensuamos ir a Guadalupe, y sólo nosotros sabemos lo que nos costó tomar esa decisión a nivel familia, y lo bendecidos que fuimos al tomarla.
Hubo un giro inesperado de los acontecimientos, y construimos espacios que jamás pensamos que podían estar a nuestro alcance. La hemos luchado tanto, pero siempre juntos.
Logre encontrar el camino para vivir de lo que realmente amo y me apasiona, y le dimos un 100% a eso. Porque vos hace mucho que encontraste tu camino.
Pudimos poner nuestro propio local, algo que durante 7 años habíamos soñado mucho, y si bien no fue exactamente como lo soñamos y no salio como lo esperábamos, nos dejó un aprendizaje enorme. Siempre dijimos que nuestra mayor fortuna era poder trabajar y mapaternar a nuestros hijos, y haber elegido a nuestros hijos fue la mejor decisión que pudimos tomar, ellos siempre están primeros. Y era demasiado para ellos, así que no me arrepiento ni por un segundo de nada, todo fue ganancia.
Corone el año pudiendo comprarme las maquinas de mis sueños y viviendo este sueño que se hizo realidad.
Soy plenamente consciente de las enormes bendiciones que recibo a diario, y aunque no soy 100% feliz, porque una parte de mi alma jamás va a volver a serlo, porque me falta la otra mitad, puedo decir que intento cada día ser lo más feliz que puedo.
Y la segunda parte, es lo más hermoso que construimos, no este año, sino a lo largo de tantos años, NUESTRA FAMILIA.
Así, tal cual son, con una locura galopante y un desequilibrio mental poderoso, todos más locos que una cabra, pero tan llenos de amor para dar y recibir. Esa foto así, con caras de ansiedad, porque ese papá noel venía arriba de una tortuga y no se hacía nunca la hora, corriendo de un lado para otro y rebotando en las paredes, literal. (Sigue abajo)