11/05/2026
TERREMOTO EN EL PJ RIOJANO: Tildan de "traidores" a intendentes de los Llanos tras cumbre con Llaryora
La reunión entre jefes comunales del sur provincial: Juan Urbano de General Belgrano, Jorge Salomón de General Ocampo y Uriel Vargas de General San Martín con el gobernador de Córdoba desató una fuerte crisis política. Desde la conducción del Partido Justicialista local, alineada con Ricardo Quintela, acusan a los mandatarios de pactar con una figura "funcional al gobierno de Milei".
Lo que comenzó como una supuesta "agenda regional de cooperación" terminó dinamitando los puentes de confianza dentro del oficialismo riojano. La reciente reunión de un grupo de intendentes de la región de los Llanos con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, generó una reacción negativa en la cúpula del Partido Justicialista de La Rioja, que no tardó en tildar el movimiento como una "clara traición".
Los intendentes de los Llanos —zona históricamente castigada por la sequía y la falta de infraestructura— justificaron el acercamiento a Córdoba por la necesidad de gestionar soluciones conjuntas en materia productiva y de conectividad. Sin embargo, para la dirigencia que responde al gobernador Ricardo Quintela, el trasfondo es puramente político.
La molestia radica en el perfil de Llaryora, a quien el núcleo duro del PJ riojano identifica como un dirigente "dialoguista" que terminó siendo funcional a las políticas de ajuste de Javier Milei. "Mientras el gobernador Quintela lidera la resistencia federal contra el desfinanciamiento nacional, algunos intendentes van a sacarse fotos con quienes le lavan la cara al ajuste", señalaron fuentes cercanas a la Casa de las Tejas.
La palabra "traidores" empezó a circular rápidamente en los grupos de WhatsApp de la dirigencia provincial. El malestar es doble:
Falta de consulta: La reunión no fue notificada a la conducción partidaria, lo que se interpreta como un desafío a la autoridad de Quintela.
Acusan a los jefes comunales de buscar un refugio político en el "cordobesismo" ante la incertidumbre de los recursos provinciales, rompiendo el bloque monolítico que el PJ riojano intenta mostrar ante Nación.
Este episodio expone la vulnerabilidad de la liga de intendentes ante la crisis económica. Los jefes comunales de los Llanos defienden su autonomía alegando que la urgencia de sus territorios no puede esperar a que se resuelva la pelea Quintela-Milei.
Por ahora, el PJ riojano se encuentra en estado de alerta. Se espera que en los próximos días haya un llamado a "ordenar la tropa", aunque el daño ya está hecho: la foto con Llaryora se convirtió en el símbolo de una fractura que podría reconfigurar el mapa político de cara a las próximas elecciones.
Info. L. R.