21/08/2026
Hoy no hay carrete.
Y no es por falta de temas. Quizás es porque hay demasiados.
Estas últimas semanas me han dolido.
El terremoto y las historias de quienes perdieron su casa, su tranquilidad o a alguien. Las decisiones políticas de mi país. La molestia de ver cosas que no comprendo o con las que no estoy de acuerdo. Y, desde este lado del mundo, la migración… esa sensación extraña de querer profundamente un lugar mientras intento construir mi vida en otro.
También están mis propias preguntas.
La familia. La edad. El amor. La posibilidad de tener hijos o no tenerlos. La soledad. El trabajo. El futuro. La sensación de hacer, hacer y hacer, mientras algunas respuestas simplemente no llegan.
Todo se me juntó.
Y hoy no quiero fabricar una reflexión inteligente para Instagram solamente porque es viernes y “toca publicar”.
No me sale.
Sigo creyendo en la solidaridad. Sigo creyendo que vale la pena investigar, preguntar, crear y exigirle explicaciones al poder. Sigo creyendo en Dios, aunque estos días no consiga encontrar toda la paz que quisiera…