01/09/2026
¿Quién manda en COATRI? Una intervención que deja más preguntas que respuestas.
Lo ocurrido en la Cooperativa de Agua Potable de Trinidad, COATRI, merece una explicación pública y transparente.
Hace aproximadamente una semana, el Ing. Armando Edgar Tejada Hurtado fue presentado como interventor, en el marco de una intervención vinculada a la AAPS, Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico, institución encargada de regular, supervisar y fiscalizar los servicios de agua potable y saneamiento básico.
Pero desde el primer momento surgió una pregunta fundamental: ¿cuáles eran exactamente las funciones del interventor?
Según los antecedentes conocidos, Tejada llegó con una resolución de intervención y acompañado por una funcionaria de la autoridad. Sin embargo, posteriormente se habría producido una confusión respecto a sus atribuciones.
Porque una cosa es ser interventor y otra muy distinta es ser gerente.
El interventor debía realizar un levantamiento de información, conocer la situación administrativa, financiera y operativa de la cooperativa y reportar a la autoridad correspondiente. No necesariamente asumir todas las funciones ejecutivas de la gerencia.
Y aquí aparece otro elemento que merece explicación.
La actual gerente de COATRI habría sido designada anteriormente por la AFCO, autoridad encargada de fiscalizar y controlar a las cooperativas, mediante un memorándum que establece sus funciones.
Entonces tenemos dos autoridades públicas relacionadas con la regulación y fiscalización de la cooperativa.
AAPS y AFCO.
Si ambas intervenciones o designaciones tienen competencia sobre aspectos distintos de COATRI, lo lógico habría sido una coordinación institucional clara.
Porque hoy la cooperativa está prácticamente descabezada en su estructura dirigencial, sin un Consejo de Administración y un Consejo de Vigilancia plenamente constituidos, mientras se encuentra en proceso de renovación de su directorio.
En medio de esta situación, el interventor habría asumido atribuciones que, según se le comunicó posteriormente desde la propia AAPS, no le correspondían.
Incluso se habla de decisiones como la suspensión de cámaras de seguridad instaladas en lugares estratégicos de la cooperativa. Una decisión que, por su importancia, debería tener una explicación pública: ¿por qué se suspendieron?, ¿quién lo autorizó y bajo qué fundamento?
Pero hay un aspecto todavía más delicado.
Se sostiene que Tejada habría pretendido incorporar a un familiar como auxiliar del interventor, que no pudo efectuarse.
Si esto ocurrió efectivamente, corresponde que se explique con absoluta transparencia: ¿existió esa intención?, ¿bajo qué modalidad?, ¿con qué funciones y autorización?
Finalmente, al quedar delimitadas sus atribuciones y ante la imposibilidad de ejercer funciones que no le correspondían, Mandy Tejada presentó esta mañana su renuncia al cargo de interventor.
Y aquí no se trata de defender ni atacar a una persona, se trata de algo mucho más importante:
¿Quién está realmente conduciendo COATRI?
Hoy mas que nunca se debe realizar las elecciones de esta cooperativa, de una manera transparente.
¿Y por qué dos instituciones del Estado parecen haber llegado a una intervención sin una coordinación suficientemente clara?
El agua potable no es un negocio cualquiera. COATRI presta un servicio esencial para miles de familias trinitarias.
Por eso, más que peleas de autoridades, Trinidad necesita claridad, transparencia, institucionalidad y respuestas.
La renuncia de un interventor puede cerrar un capítulo, pero no responde las preguntas que deja esta intervención.
Y esas preguntas, por el bien de COATRI y de los usuarios, merecen respuestas públicas y respeto.