28/01/2026
Ayer recordamos con orgullo el Día de la Historieta y la Caricatura Boliviana. Para quienes trabajamos en el sector eléctrico, esta fecha tiene un significado especial que va mucho más allá del arte por el arte.
Quiero compartir con ustedes estas ilustraciones que guardo con un cariño inmenso. Fueron creadas hace ya una década, como parte de la estrategia integral de comunicación corporativa de la entonces Electropaz.
En aquel momento, nos propusimos un reto ambicioso: ¿cómo podíamos hacer que la seguridad eléctrica y el ahorro no fueran temas aburridos o técnicos, sino consejos entre amigos?
Así nacieron personajes entrañables como la sabia Doña Luz, el precavido Don Benigno y el siempre distraído Don Tardío. Gracias al inmenso talento de Joaquín Cuevas, logramos que la empresa tuviera rostro, voz y, sobre todo, alma paceña.
La energía es vital, pero también puede ser peligrosa si no se conoce. Un personaje con su propio perfil nos permite humanizar el servicio y así dejamos de ser una oficina fría para ser un vecino que te cuida.
Con esta técnica creativa pudimos simplificar lo difícil y de esta manera explicar por qué desenchufar la tele en una tormenta es más fácil con una viñeta que con un manual. Antes de la popularización de las redes sociales ya trabajábamos en crear comunidad al vernos reflejados todos como vecinos en estas historias, fortalecemos el vínculo de confianza entre la empresa y el hogar.
Hoy, a diez años de esas campañas, sigo convencido de que la mejor forma de iluminar una ciudad es conectando con su cultura y su gente a través de la creatividad.
La radio fue nuestro aliado gracias al gran Roberto Lopez que ahora ya no esta con nosotros y quien dio voz a todos los personajes, recuerdo esas tardes de grabación en la cabina.
¡Felicidades a todos los artistas que, con su trazo, ayudan a construir una ciudadanía más informada y segura!