14/04/2026
Y yo, que siempre le escribo a la soledad como si fuera lejana, desconocida. Yo, que siempre le escribo con ansias, con ganas, con miedos, con nudos, le escribo de aquellas noches, eternas y caóticas, en las cuales solo lágrimas me acompañaron, y me rompieron, y me curaron. Noches en las que no hacía frío, ni calor, en las que el cuerpo estorbaba de lo ensimismada que estaba el alma, y aquella carne, y aquellos huesos le impedían liberarse, le impedían bailar al compás del sonido de la lluvia, del sonido del viento, del sonido de la tierra, noches en las que, otra vez sin que nadie lo supiera, se hacían pactos con el universo, con la muerte, con la vida?. Yo, que le escribo a la soledad como si no me perteneciera, como si no estuviera llena de ella, y le escribo los versos más profundos, los más significativos, sin sin saber muy bien si le escribo para que se vaya o para que me acompañe un rato más.
v17
Isabela Vásquez
Medellín, Colombia