27/10/2019
¿SEGUNDA VUELTA O ANULACIÓN DE LA ELECCIÓN?
El domingo 20 de octubre se llevaron adelante las elecciones nacionales, para elegir Presidente, Vicepresidente, diputados y senadores, en todo el territorio nacional y en los países del exterior donde existe población boliviana.
Días antes de realizarse este acto eleccionario, las encuestas daban como proyección de preferencia de voto al candidato del MAS y al candidato de Comunidad Ciudadana; sin embargo ninguno lograba obtener mayoría absoluta en la votación y tampoco obtenía los diez puntos por encima del segundo, para ganar en primera vuelta, por lo que se proyectaba una segunda vuelta con toda seguridad.
El día de las elecciones, tal como estaba previsto el TREP, inicia transmitiendo los resultados, hasta llegar al 83%, donde los datos que se tenían obligaban a una segunda vuelta. Este es el momento en que se corta la transmisión del TREP hasta las 24 horas siguientes, creando susceptibilidades a todos los ciudadanos y partidos políticos.
Esta situación motiva a todos a sospechar de fraude electoral y se acusa al Tribunal Electoral de realizar un fraude electoral para favorecer al candidato del MAS y que gane en la primera vuelta.
Ese mismo día domingo el candidato de CC, convoca a defender el voto en los tribunales electorales departamentales y a nivel nacional y el lunes los Comités Cívicos convocan a movilizaciones, el martes se convoca a un paro cívico nacional movilizado indefinido, el mismo que es respondido por toda la población de todo el país.
El día jueves 24 de octubre en el programa Jaque Mate del Canal Universitario de La Paz, conducido por la periodista Ximena Galarza, entrevista al Ing, Informativo Edgar Villegas, quien presenta pruebas del fraude electoral, donde se demuestra que se modificaron actas, se modificaron datos de la votación, se suplantaron actas. Villegas habla que se encontraron 1.085 actas presidenciales con diferencias entre el TREP y el computo oficial a favor del MAS y en desmedro de CC, lo que equivaldría un 3% del total de votos modificados. Además se hallaron 2.765 actas con cambios en el computo en diputados uninominales, haciendo un 8% del total del computo y finalmente se encontraron 53 actas con diferencias en el computo de elecciones a diputación especial, indígena originario, llegando al 7% del padrón.
La ley Electoral 026, en su artículo 178 (Prohibición de modificación de resultados), establece con claridad la prohibición de modificación de las actas escrutadas “Los Tribunales Electorales Departamentales no podrán, por ningún motivo, modificar los resultados de las mesas de sufragio, salvo la corrección de errores aritméticos en la totalización de votos, de la cuál dejarán debida constancia en el Acta“.
El artículo 238, habla de los Delitos Electorales y se indica en el inciso j) Manipulación informática, está calificada como delito electoral; el inciso l) Alteración y Ocultación de resultados, se califica como delito electoral.
La denuncia del Ing. Villegas nos lleva a demostrar que si existió manipulación informática, alteración de actas y se oculto los resultados, lo que nos lleva a asegurar que existió fraude electoral y que el mismo le subió la votación al MAS, hasta lograr superar el 10% sobre el candidato de CC, ganando de esta manera en la primera vuelta.
Este fraude electoral ha provocado que se disminuya la cantidad de diputados y senadores de los partidos opositores y se incremente los diputados y senadores del MAS y lo más grave le da el porcentaje como para ganar en primera vuelta al candidato del MAS.
Ante esta situación es posible realizar una segunda vuelta, ¿cuando los datos fueron modificados y los mismos benefician al MAS?, ¿incrementando la cantidad de senadores y diputados de manera ilegal e ilegitima para el partido en función de gobierno? O es mas legitimo y legal anular esta elección y que se convoque a nuevas elecciones; para lo cual se debería iniciar proceso legal a las actuales autoridades del Tribunal Electoral a nivel nacional y elegir un nuevo Tribunal Electoral, que sea idóneo y que goce de la confianza, de la población y que tengan ética y moral probada, sin ninguna militancia política partidaria.
Alipio Valdez Valdez
Lic. Ciencias Políticas