04/18/2026
📖 Lectura bíblica: La fe del centurión — una fe que agrada a Dios
Hoy vamos a meditar en una enseñanza poderosa que encontramos en el Evangelio de Mateo.
La Palabra de Dios nos habla de un centurión, un hombre que tenía autoridad, posición y respeto, pero que aun así reconoció que necesitaba de Jesucristo.
Este hombre se acercó a Jesús con una necesidad, no por él mismo, sino por su siervo, que estaba gravemente enfermo. Desde aquí vemos un corazón lleno de amor y compasión, alguien que se preocupa por otros.
Cuando Jesús escuchó su petición, le dijo: “Yo iré y lo sanaré.”
Pero el centurión respondió algo que hasta el día de hoy sigue tocando corazones:
“Señor, no soy digno de que entres en mi casa; pero solo di la palabra, y mi siervo sanará.”
Con estas palabras, el centurión mostró varias cosas que son clave en la vida espiritual.
Primero, mostró humildad.
Aunque era un hombre con autoridad, reconoció que Jesús era mayor que él.
Segundo, mostró fe verdadera.
No necesitó ver el milagro, no necesitó que Jesús estuviera presente físicamente. Él creyó que una sola palabra era suficiente.
Tercero, entendió la autoridad espiritual.
Dijo que así como él daba órdenes y sus soldados obedecían, también Jesús tiene autoridad sobre la enfermedad, las circunstancias y toda situación.
Cuando Jesús escuchó esto, se maravilló y dijo que no había encontrado una fe tan grande.
Esto nos enseña algo muy profundo:
no es la religión, ni el conocimiento, ni el tiempo en la iglesia lo que impresiona a Dios…
es una fe sincera, humilde y confiada.
Hoy en día, muchas veces queremos ver para creer, queremos respuestas inmediatas, señales visibles…
pero esta historia nos enseña a confiar en Dios aun cuando no vemos nada.
Nos enseña a creer que Dios está obrando, aunque el proceso tome tiempo.
También nos enseña a interceder por otros, así como el centurión lo hizo.
Nuestra fe puede alcanzar a nuestra familia, a nuestros hijos, a nuestros seres queridos.
Y lo más importante, nos recuerda que la palabra de Dios tiene poder.
No necesita ayuda, no necesita condiciones… solo fe.
✨ Por eso, hoy podemos hacer nuestra esta declaración:
“Señor, no necesito ver para creer.
Confío en tu autoridad, confío en tu palabra.
Solo di la palabra sobre mi vida, mi familia y mis situaciones, y sé que todo puede cambiar.”