07/09/2026
Dios fija sus ojos en ti
Mi esposa, Sue, y yo acabábamos de caminar ocho kilómetros a través del puente Mackinac, que une las dos penínsulas de Michigan. Este evento anual del Día del trabajador es una tradición desde 1958. Nos sentamos en un banco del parque para descansar, y un hombre se sentó junto a nosotros para recuperar el aliento también. Pronto se unieron su esposa y su hija adulta, y supimos que su familia —también creyentes en Jesús— había sufrido la muerte de una hija adolescente, como nosotros hace muchos años.
Juntos, pudimos compartir cómo Dios nos ha sostenido, y nos ha dado fuerza y fe a lo largo de los años. Fue asombroso pensar que, entre los treinta y tres mil participantes ese día, encontramos una familia que entendía nuestro sentir.
Dos familias con historias similares encontrándose en medio de un mar de gente. Suena un poco como algo que solo puede suceder gracias a lo que Dios le dijo
Mi esposa, Sue, y yo acabábamos de caminar ocho kilómetros a través del puente Mackinac, que une las dos penínsulas de Michigan. Este evento anual del Día del trabajador es una tradición desde 1958.