09/09/2026
Durante la década de 1980, era una comuna muy distinta a la que conocemos actualmente. Su vida cotidiana estaba marcada por los barrios tradicionales, la actividad agrícola y su estrecha relación con la minería de El Teniente. La comuna mantenía amplios sectores rurales y una población bastante menor a la actual, mientras localidades como Coya y Sewell formaban parte importante de la identidad histórica y económica del territorio.
En aquellos años, Machalí aún no vivía el fuerte proceso de expansión inmobiliaria que transformaría la comuna décadas más tarde. La cercanía con Rancagua, la actividad minera y las labores agrícolas daban forma a una comunidad donde el comercio local, las escuelas, clubes deportivos y organizaciones vecinales tenían un importante papel en la vida de sus habitantes.
Los años 80 quedaron así como una etapa de transición en la historia de Machalí: una comuna pequeña, con una identidad profundamente ligada al campo y al cobre, que posteriormente, comenzaría a experimentar un acelerado crecimiento urbano. Recordar aquella época permite dimensionar cuánto ha cambiado el territorio y, al mismo tiempo, cuánto de aquella identidad local permanece hasta hoy.