08/11/2025
RANQUIL
RANQUIL SE LLENA DE ELOGIOS POR EL GRAN TRIUNFO A NIVEL INTERNACIONAL.
Doña Elita conquista el GRAN ORO del vino chileno: pequeña viña de Ránquil deslumbra al mundo en el CATADOR World Wine Awards 2025
RÁNQUIL, Ñuble. — En un hecho sin precedentes para la vitivinicultura del Valle del Itata, la pequeña productora Doña Elita, orgullo de la comuna de Ránquil, se alzó con el Premio Gran Oro, el máximo reconocimiento otorgado en el prestigioso CATADOR World Wine Awards 2025, uno de los concursos más importantes del continente y del planeta.
El galardón fue entregado por su excepcional vino Cinsault cosecha 2022, una creación que, según los expertos, “reúne la esencia más pura del Itata ancestral con la elegancia moderna del vino de autor”.
En esta edición del certamen, participaron 18 países y se recibieron más de 1.300 muestras de las mejores bodegas del mundo, evaluadas por un panel de jueces internacionales de altísimo nivel. En medio de ese océano de etiquetas y sabores, Doña Elita de propiedad de la señora Lirta Elisabeth Del Carmen Fierro Godoy emergió como una verdadera joya del vino chileno, conquistando el paladar de expertos y sommeliers con su intensidad aromática, su textura sedosa y su inconfundible carácter territorial.
Durante la premiación, desarrollada en la región de O'Higgins, don César Rodríguez, Subdirector Nacional de Indap, y la directora regional de INDAP Ñuble, Fernanda Azócar, acompañaron emocionados a la productora en este momento histórico. Ambos destacaron el trabajo, la perseverancia y la visión de una viticultura familiar que rescata tradiciones centenarias del Itata profundo, poniendo en alto el nombre de la región en escenarios internacionales. La vecina contó con el apoyo del municipio ranquilino liderado por su Alcalde Nicolas Torres.
“Este premio es un reconocimiento no solo a una botella, sino a toda una forma de vivir y amar la tierra. Doña Elita es el símbolo del nuevo renacer del vino campesino chileno”, subrayó Rodríguez.
El Cinsault 2022 de Doña Elita, producido con uvas cuidadosamente seleccionadas de antiguos parrones de secano, se ha convertido así en un embajador del vino chileno artesanal, demostrando que la calidad no depende del tamaño de la bodega, sino del alma con que se trabaja.
Con este Gran Oro, la comuna de Ránquil escribe una página dorada en la historia vitivinícola nacional y consolida al Valle del Itata como cuna de vinos auténticos, con identidad, tradición y una proyección internacional cada vez más poderosa.