06/06/2026
¿𝗣𝗢𝗗𝗥𝗜́𝗔 𝗤𝗨𝗜𝗟𝗜𝗖𝗨𝗥𝗔 𝗤𝗨𝗘𝗗𝗔𝗥𝗦𝗘 𝗦𝗜𝗡 𝗔𝗚𝗨𝗔 𝗦𝗜 𝗗𝗘𝗦𝗔𝗣𝗔𝗥𝗘𝗖𝗘 𝗘𝗟 𝗛𝗨𝗠𝗘𝗗𝗔𝗟?
La urbanización de este ecosistema altera el equilibrio hídrico y podría reducir la capacidad natural del territorio para recargar las reservas de agua subterránea.
En la zona norte de Santiago, donde hoy predominan parques industriales, centros logísticos y extensos sectores urbanos, aún sobrevive uno de los ecosistemas más importantes de la Región Metropolitana. El Humedal Urbano Quilicura, compuesto por los sectores San Luis, San Luis Norte y O'Higgins, constituye un verdadero oasis de biodiversidad en medio del crecimiento acelerado de la ciudad.
Sin embargo, su futuro permanece en disputa. Mientras organizaciones ambientales, vecinos y científicos defienden su conservación, distintos propietarios e inversionistas han impulsado acciones judiciales para cuestionar la delimitación y protección otorgada por el Estado.
Más allá del debate ambiental y legal, existe una pregunta que comienza a instalarse entre especialistas y habitantes de la comuna: ¿qué podría ocurrir con el agua de Quilicura si desaparece el humedal?
𝗨𝗡 𝗘𝗖𝗢𝗦𝗜𝗦𝗧𝗘𝗠𝗔 𝗘𝗦𝗧𝗥𝗔𝗧𝗘́𝗚𝗜𝗖𝗢 𝗣𝗔𝗥𝗔 𝗤𝗨𝗜𝗟𝗜𝗖𝗨𝗥𝗔
Cuando se habla de humedales, la atención suele centrarse en las aves migratorias, la vegetación nativa o la biodiversidad que albergan. Sin embargo, estos ecosistemas cumplen funciones mucho más amplias y esenciales para la vida urbana.
Uno de sus principales aportes es la regulación del ciclo del agua. Los humedales actúan como grandes esponjas naturales capaces de absorber, almacenar y liberar agua lentamente hacia el subsuelo. Gracias a este proceso, contribuyen a la recarga de acuíferos y napas subterráneas que forman parte de las reservas estratégicas de agua de un territorio.
La propia Ley de Humedales Urbanos reconoce que estos ecosistemas entregan servicios fundamentales para las ciudades, incluyendo regulación hídrica, mitigación de inundaciones y adaptación al cambio climático.
Cuando un humedal se rellena, pavimenta o urbaniza, gran parte de esa capacidad natural se pierde. El agua que antes infiltraba hacia el subsuelo comienza a escurrir rápidamente por la superficie, disminuyendo la recarga de las reservas subterráneas.
𝗟𝗮 𝗶𝗺𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗛𝘂𝗺𝗲𝗱𝗮𝗹 𝗨𝗿𝗯𝗮𝗻𝗼 𝗤𝘂𝗶𝗹𝗶𝗰𝘂𝗿𝗮
El Ministerio del Medio Ambiente declaró oficialmente el Humedal Urbano Quilicura bajo la Ley N.º 21.202, reconociendo aproximadamente 468 hectáreas de alto valor ecológico.
La zona constituye uno de los últimos vestigios de los antiguos sistemas lagunares y pantanosos que caracterizaron históricamente a la cuenca de Santiago. Además de albergar numerosas especies de flora y fauna, cumple funciones relevantes para el equilibrio hídrico del territorio.
Diversos estudios y antecedentes técnicos utilizados durante el proceso de declaratoria destacan la relación existente entre las aguas superficiales presentes en el humedal y los sistemas de aguas subterráneas de la zona.
Precisamente por esta razón, la discusión sobre su futuro trasciende el ámbito de la conservación ambiental y adquiere una dimensión estratégica para la comuna.
¿𝗘𝗫𝗜𝗦𝗧𝗘 𝗥𝗜𝗘𝗦𝗚𝗢 𝗣𝗔𝗥𝗔 𝗘𝗟 𝗔𝗚𝗨𝗔 𝗗𝗘 𝗤𝗨𝗜𝗟𝗜𝗖𝗨𝗥𝗔?
La respuesta corta es sí.
Un aspecto relevante es que una parte importante del abastecimiento de agua potable que reciben los hogares de Quilicura proviene de aguas subterráneas.
Estas reservas se alimentan, entre otros factores, de los procesos naturales de infiltración y recarga que ocurren en el territorio. Por ello, cualquier disminución sostenida en la capacidad de recarga de los acuíferos constituye una preocupación para la disponibilidad futura del recurso.
Lo que no está demostrado es que la desaparición del humedal provocaría que Quilicura se quedara completamente sin agua potable. Sin embargo, sí existe evidencia científica suficiente para afirmar que la pérdida de un humedal puede reducir la capacidad natural de recarga de aguas subterráneas y aumentar los riesgos asociados a la escasez hídrica.
En otras palabras, el problema no sería un corte inmediato del suministro, sino una disminución gradual de la capacidad del territorio para almacenar agua bajo el suelo.
En un contexto marcado por más de una década de sequía en la zona central de Chile, esa pérdida de capacidad de almacenamiento puede transformarse en un factor relevante para la seguridad hídrica futura de la comuna.
La preocupación es tan importante que organismos públicos y empresas sanitarias han comenzado a impulsar proyectos destinados precisamente a aumentar la recarga de acuíferos, reconociendo el valor estratégico de las aguas subterráneas para enfrentar períodos de escasez.
𝗠𝗘𝗡𝗢𝗦 𝗔𝗚𝗨𝗔 𝗧𝗔𝗠𝗕𝗜𝗘́𝗡 𝗦𝗜𝗚𝗡𝗜𝗙𝗜𝗖𝗔 𝗠𝗔́𝗦 𝗣𝗥𝗢𝗕𝗟𝗘𝗠𝗔𝗦 𝗣𝗔𝗥𝗔 𝗟𝗔𝗦 𝗘𝗠𝗣𝗥𝗘𝗦𝗔𝗦
La discusión sobre el humedal no afecta únicamente a los hogares.
Quilicura se ha consolidado durante las últimas décadas como uno de los principales polos industriales, logísticos y tecnológicos del país. Miles de empresas desarrollan sus actividades en la comuna, desde centros de distribución y plantas productivas hasta instalaciones tecnológicas de gran escala.
Todas ellas dependen, de una u otra forma, de la disponibilidad de agua.
Cuando el recurso hídrico se vuelve más escaso, los costos de operación aumentan. Las empresas deben invertir en sistemas de almacenamiento, reutilización, eficiencia hídrica, tratamiento o búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento.
La disponibilidad de agua también se ha convertido en un factor determinante para nuevas inversiones. Actualmente, numerosos proyectos industriales consideran la seguridad hídrica como un elemento clave para evaluar su viabilidad a largo plazo.
Por ello, una disminución progresiva de las reservas de agua subterránea no solo tendría consecuencias ambientales, sino también económicas.
En una comuna donde la actividad productiva representa una parte importante del desarrollo local, la estabilidad del recurso hídrico constituye un factor estratégico para el futuro.
𝗘𝗟 𝗢𝗧𝗥𝗢 𝗥𝗜𝗘𝗦𝗚𝗢: 𝗟𝗔𝗦 𝗜𝗡𝗨𝗡𝗗𝗔𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦
La función del humedal no termina en la recarga de aguas subterráneas.
Durante episodios de lluvias intensas, estos ecosistemas actúan como áreas de absorción natural capaces de almacenar temporalmente grandes volúmenes de agua.
Gracias a ello, reducen la velocidad de escurrimiento superficial y ayudan a disminuir los riesgos de anegamientos e inundaciones urbanas.
Cuando los humedales desaparecen, esa función reguladora también se pierde.
El resultado puede ser una mayor presión sobre calles, sistemas de drenaje y sectores residenciales, especialmente durante eventos meteorológicos extremos que, según diversos estudios climáticos, podrían volverse más frecuentes en las próximas décadas.
𝗨𝗡𝗔 𝗗𝗘𝗖𝗜𝗦𝗜𝗢́𝗡 𝗤𝗨𝗘 𝗧𝗥𝗔𝗦𝗖𝗜𝗘𝗡𝗗𝗘 𝗟𝗢 𝗔𝗠𝗕𝗜𝗘𝗡𝗧𝗔𝗟
La disputa en torno al Humedal Urbano Quilicura suele presentarse como un conflicto entre desarrollo y conservación.
Sin embargo, los antecedentes disponibles muestran que el debate es mucho más profundo.
La protección del humedal no se relaciona únicamente con la conservación de aves, anfibios o vegetación nativa. También involucra la capacidad del territorio para almacenar agua, enfrentar sequías, reducir inundaciones y sostener actividades económicas que dependen de un suministro estable del recurso.
La pregunta sobre si Quilicura podría quedarse sin agua si desaparece el humedal no tiene hoy una respuesta definitiva. Lo que sí señalan la evidencia científica y la experiencia internacional es que la pérdida de este tipo de ecosistemas reduce la capacidad natural de los territorios para gestionar el agua.
En una comuna que ha crecido al ritmo de la urbanización y la industria, la conservación del humedal aparece así no solo como una causa ambiental, sino también como una inversión en resiliencia y seguridad para las próximas generaciones.
- 𝗙𝘂𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘂𝗹𝘁𝗮𝗱𝗮𝘀: 𝘔𝘪𝘯𝘪𝘴𝘵𝘦𝘳𝘪𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘔𝘦𝘥𝘪𝘰 𝘈𝘮𝘣𝘪𝘦𝘯𝘵𝘦 (𝘔𝘔𝘈), 𝘚𝘪𝘴𝘵𝘦𝘮𝘢 𝘕𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭 𝘥𝘦 𝘏𝘶𝘮𝘦𝘥𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘜𝘳𝘣𝘢𝘯𝘰𝘴, 𝘉𝘪𝘰𝘥𝘪𝘷𝘦𝘳𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘙𝘦𝘨𝘪𝘰́𝘯 𝘔𝘦𝘵𝘳𝘰𝘱𝘰𝘭𝘪𝘵𝘢𝘯𝘢, 𝘋𝘪𝘳𝘦𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘎𝘦𝘯𝘦𝘳𝘢𝘭 𝘥𝘦 𝘈𝘨𝘶𝘢𝘴 (𝘋𝘎𝘈), 𝘚𝘦𝘨𝘶𝘯𝘥𝘰 𝘛𝘳𝘪𝘣𝘶𝘯𝘢𝘭 𝘈𝘮𝘣𝘪𝘦𝘯𝘵𝘢𝘭, 𝘌𝘴𝘵𝘳𝘢𝘵𝘦𝘨𝘪𝘢 𝘏𝘪́𝘥𝘳𝘪𝘤𝘢 𝘓𝘰𝘤𝘢𝘭 𝘥𝘦 𝘘𝘶𝘪𝘭𝘪𝘤𝘶𝘳𝘢, 𝘢𝘯𝘵𝘦𝘤𝘦𝘥𝘦𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘵𝘦́𝘤𝘯𝘪𝘤𝘰𝘴 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦 𝘳𝘦𝘤𝘢𝘳𝘨𝘢 𝘥𝘦 𝘢𝘤𝘶𝘪́𝘧𝘦𝘳𝘰𝘴 𝘺 𝘨𝘦𝘴𝘵𝘪𝘰́𝘯 𝘩𝘪́𝘥𝘳𝘪𝘤𝘢, 𝘢𝘥𝘦𝘮𝘢́𝘴 𝘥𝘦 𝘳𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘢𝘫𝘦𝘴 𝘺 𝘱𝘶𝘣𝘭𝘪𝘤𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘓𝘢 𝘛𝘦𝘳𝘤𝘦𝘳𝘢, 𝘊𝘰𝘰𝘱𝘦𝘳𝘢𝘵𝘪𝘷𝘢 𝘊𝘪𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢 𝘺 𝘌𝘭 𝘗𝘢𝘪́𝘴 𝘈𝘮𝘦́𝘳𝘪𝘤𝘢 𝘍𝘶𝘵𝘶𝘳𝘢.
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