Viaje al Sabor

Viaje al Sabor Información fresca sobre historias e historia del comer chileno y más allá.

En la Araucanía Andina la primavera trae brotes nuevos como casi en todas partes; aunque en esa zona del sur los bosques...
08/10/2026

En la Araucanía Andina la primavera trae brotes nuevos como casi en todas partes; aunque en esa zona del sur los bosques ofrecen verdores diversos, difíciles de hallar en otras partes de Chile. Por eso, por su clima, por las formas de las montañas arboladas dominadas por el Volcán Villarrica, por el calor de sus termas y el ambiente natural, surge un turismo aventura de clase internacional. Aquello unido al sentir de la cultura mapuche pehuenche, atenta al paso de las estaciones y al humo de la leña que suele tiñe buena parte de sus comidas.

Bajo ese contexto se desarrolla desde 2013 Expo Sabores Pucón, mostrando un trabajo comunitario de cocineros -tambien difícil de hallar- en torno a los sabores representativos de uno de los rincones más hermosos, deseados y visitados por los chilenos.

La escena de esta XIII versión serán lo salones de Hotel Enjoy a partir de este viernes 9 de octubre, desde las 11.00 horas y se extiende hasta el domingo 11, con un reguero de ponencias, muestras de cocina en vivo, conversatorios y decenas de puestos tanto de productores locales, nacionales, unido a una delegación desde la vecina Argentina, creando un espacio de comunión, diálogo y mucho gusto a sur.

Lea la nota completa en www.viajealsabor.cl - link en la bio



“Hace cincuenta años, la gastronomía chilena era un susurro tímido. Un murmullo (...) no se hablaba de gastronomía: se c...
07/10/2026

“Hace cincuenta años, la gastronomía chilena era un susurro tímido. Un murmullo (...) no se hablaba de gastronomía: se cocinaba”. Las palabras son de Bruno Sacco y resuenan claras, cálidas; también dotadas de un carácter torneado por décadas de servicio y restauración. Habla con conocimiento de causa, aunque quizá el entusiasmo del momento lo llevó a exagerar eso de que “para encontrar sabor chileno había que irse al campo, a una picada o a la casa de la abuela”. En el Chile de 1976 lo que más había en Santiago eran comedores criollos y de todo tipo, aunque se entendió que discurso iba más por señalar la orfandad técnica de aquellos restaurantes, por lo menos medio siglo atrás respecto de buena parte del mundo gastronómico de su tiempo.

Sí tuvo razón en su relato en eso de que Chile comenzó a sacudirse de la modorra justo hace medio siglo. No sólo porque se concretó la idea de generar una carrera de gastronomía -Inacap-, sino también por atisbos de modernidad como la apertura del primer hipermercado -Jumbo- o el corte de cinta para la comida rápida tal como la conocemos -Burguer Inn-, que no es para alegrarse pero fue señal de cambios. Ejemplos de un momento de inflexión sumados a la creación de Arlequín y su perfil francés por parte de un Hernán Eyzaguirre que por primera vez puso al jefe de cocina, Venancio Trancamil, como protagonista del comedor.

Su voz se escucha en el auditorio del Palacio Pereira, que calza como guante para hablar en retrospectiva al ser la sede del Consejo de Monumentos Nacionales. El discurso del presidente de la Academia Gastronómica de Chile tuvo mucho de pasado, de reconocimiento y a la vez bastante de presente, porque esta entidad reaparece tras años de silencio. Recapitulando, es un grupo de restauradores como Sacco, pero también de académicos, investigadores, empresarios y cronistas del área, que buscan “destacar la importancia de la alimentación y gastronomía en general, colocando énfasis en la chilena”, como dicen en su página web www.academiagastronomicachile.cl.
gastronomica.cl

Lee esta completa nota en www.viajealsabor.cl

Apareció en la última versión de Food Service, en uno de esos sectores interesantes y más bien quitados de bulla en medi...
07/10/2026

Apareció en la última versión de Food Service, en uno de esos sectores interesantes y más bien quitados de bulla en medio de la marea de colores, aromas, ruidos e intercambios comerciales de la feria alimentaria más grande de Chile. En una mesita, un destilado boutique trabajado en Valdivia, bajo una marca como Ciervo Austral que ya tiene sus adeptos en el ámbito de la destilería de alta gama. Su vodka desde hace un tiempo no es conocido. No así o al menos no tanto, sus especialidades. Y su destilado de trufa negra vaya que sí lo es.

Vamos por parte. Ciervo Austral es el trabajo de Brenda Román y Alejandro Cordero, quienes llevan cinco años desarrollando productos que pretenden llegar a barras con altura de miras. Lo dice su envase, su diseño, la pureza de su alcohol y el precio que apunta. Pero además aparece una voluntad innovativa conectada con productos más o menos cercanos en términos geográficos, también con peso en el mundo gourmet. De este modo conectaron con Truferos Grau, los productores truferos más mediáticos del mercado, aparte de ser vecinos de región. Unos casi de cara al mar, los otros mirando de reojo la cordillera en la zona de Futrono.

¿Por qué importa crear un destilado del hongo más apetecido en el nuevo Chile gastronómico? Más allá de cierta voluntad de lujo, que la hay, aparece la resolución de un problema no menor para los productores de la Tuber melanosporum, que es cómo conservar sus propiedades de manera natural, porque cuando la temporada pasa usualmente se acude a los llamados aceites de trufa, que en realidad son artificios químicos para la galería en casi todos sus casos. Y en los que no, la incidencia aromática es marginal. Así las cosas, los valdivianos se volcaron a utilizar la misma técnica que muchos productores utilizan para el gin: tomar un destilado base neutro y volver a redestilarlo, esta vez con el adosado de estos hongos en varias de sus fases de preparación.

Disfruta de esta nota completa en viajealsabor.cl - link en la bio



V***r que empaña los vidrios, una sopaipilla del porte de un plato de postre, a lo mejor ese pebre de invierno sin tomat...
06/10/2026

V***r que empaña los vidrios, una sopaipilla del porte de un plato de postre, a lo mejor ese pebre de invierno sin tomate, que caliente aparece al lado de una suntuosa cazuela de vacuno bien reponedora, bien dueña de la noche. Esa es la imagen que varias generaciones de valdivianos asocian a La Valdiviana, el restaurante de avenida Errázuriz donde, por décadas, la noche terminaba con este preparado antes del amanecer. Durante todos los fines de semana de este mes de octubre, aquella postal volverá a ser posible.

De acuerdo a informaciones de sus redes sociales y de "El Diario de Valdivia”, el local retomó su atención nocturna de 21.00 a 04.00 horas todos los viernes y sábados, como parte de la celebración de su medio siglo de vida como restaurante. El anuncio lo hizo personalmente su propietaria Dina Martin, quien a través de la cuenta de Instagram del local, invitó al público a reencontrarse con ese pasado donde aquella comida de cuchara era el premio final a una ronda de carrete, como también platos como lomos con papas fritas y otros por el estilo. Durante octubre el restaurante sumará actividades culturales como noches de poesía y muestras audiovisuales.

La historia comienza justamente en octubre de 1976, de acuerdo a una publicación realizada en el medio digital, cuando Sabino Martin, que hasta entonces trabajaba en otra quinta de recreo de la ciudad, compró el inmueble y lo bautizó como "Quinta La Valdiviana". Pronto la clientela le acortó el nombre y quedó con su denominación actual.

El giro que lo volvió leyenda llegó en los años ochenta. En una ciudad sin oferta de comida nocturna, y en tiempos de toque de queda recurrentes, el restaurante apostó por quienes salían de las fiestas y no tenían dónde pasar la noche. La cazuela de ave o de vacuno se transformó en una especie de elixir o comida de cierre oficial para la bohemia local, siempre teñida de sentido universitario. Su fama traspasó los límites de la ciudad y de la región y durante la década pasada figuró entre las 10 Mejores Picadas de Chile por Guía 100 de revista La Cav.



“Sólo quiero explorar las maneras de guardar el vino” dice Alberto Barra, y lleva esa curiosidad lejos. Más o menos unos...
05/10/2026

“Sólo quiero explorar las maneras de guardar el vino” dice Alberto Barra, y lleva esa curiosidad lejos. Más o menos unos 600 kilómetros desde el valle de Itata hasta la desembocadura del estero Tubildad y a poco más de tres kilómetros al norte de Quemchi. Allí, arriba de un bote, se aproxima una de las líneas de crianza de mariscos, donde reposan las cajas con botellas de vino que, se sabe entre entendidos, encierran un ecosistema distinto. Sólo que esta vez aquella impresión aparece más literal.

Aparte de la cera roja puesta sobre el gollete y de las formas estilizadas de cada recipiente color verde intenso de su vino -Arcana- a la superficie se adosan decenas de choritos de distinto tamaño, se deja ver una lapa que no deja de moverse por el vidrio; también resalta un piure que, antes de descorchar, se cortó al ras para sacarle la carne rojiza que portaba. Comer y beber de un mismo envase.

Sacar los vinos tiene su dificultad para subirlo al bote y luego ir a una degustación que transcurre en una especie de quincho flotante, con vistas a un área de cultivo de acuicultura de pequeña escala, donde por cierto se crían productos marinos de todo tipo. En medio de este amplio espacio, que a ratos bambolea suavemente, luce un fogón donde pueden cocinarse curantos para más de 30 personas. Pero esta vez el rol protagónico lo tienen las botellas de semillón (2019) y país (2021) que se acompañan de ostras del Pacífico también recién sacadas, junto a snacks deshidratados, hechos por la familia de Víctor Huaquín, socio de Barra en esta aventura guardadora. De que es una experiencia turística, vaya que lo es, así que se aprontan esta temporada, desde noviembre, para mostrárselo a quien quiera visitar territorio insular.

Mucho de eso, de turismo y espectáculo, hay en el entorno de las cavas submarinas -y sub acuáticas-; pero quedarse ahí es sólo rascar la superficie de una tendencia que ha crecido con el siglo, asentándose, quizá, como una oportunidad para posicionar la guarda de los vinos chilenos en otra dimensión.

Lee el reportaje completo en viajealsabor.cl (link en la bio)

03/10/2026

Desde Punta de Choros hasta Chiloé se despliegan hasta nuevo aviso las cavas submarinas, es decir, botellas que se sumergen varios metros bajo el mar, aprovechando la temperatura y oscuridad oceánica.

En lugares como al desembocadura del estero Tubildad, en Quemchi, Chiloé, personajes como Víctor Huaquín con su cultivo familiar de mariscos y Alberto Barra, dueño de viña Arcana (valle de Itata ), se unieron para sumergir desde hace varios años botellas de cepas como semillón y país.

Catando apenas salen las botellas del agua, aparece una sensación frutal distintiva, mayor, en boca y nariz. Algo similar dicen quienes han visitado diversos espacios de este tipo, justamente desde la Isla Grande hasta Punta de Choros, en Coquimbo. Aunque aún falta bastante desde la ciencia para comprobar las bondades de esta manera de guarda.

Poco a poco diversas viñas se han unido, con la fe de una guarda diferente, pero también por la natural riqueza marina chilena, que permite que numerosos moluscos se peguen a las botellas, aportando una sensación visual de lo más singular, pensando en una manera novedosa y sabrosa del enoturismo. De hecho, durante esta temporada se abrirán diversos espacios para difrutar en este novedoso formato.

Este lunes, un completo reportaje sobre este tema en viajealsabor.cl, publicado en la edición de octubre de .cav

“Cuando tienes una carta muy acotada, no puedes fallar” dice uno de los posteos de Parigó, reciente vecino de barrio El ...
02/10/2026

“Cuando tienes una carta muy acotada, no puedes fallar” dice uno de los posteos de Parigó, reciente vecino de barrio El Golf y puesto en una esquina ganadora, con buenos espacios y un concepto que promete sabor, velocidad y eficiencia. Algo muy de la escuela de Frederic Le Baux y el exitoso restaurant Baco. De hecho, sus hijos Louis y Nicolás (más Daniela Pérez y Freddy Moreno) están tras esa idea. El tema es que cuando algo falla, la cadena de sabor se traba, pasando de comida a comedia… y una de equivocaciones.

La “fórmula Le Baux” implica acción y no reacción. O sea, pone de inmediato el agua a la mesa y no espera que uno pida “la de la llave” y que después le ofrezcan la botella; el servicio se coordina ágil, sin que el cliente deba aletear para preguntar por su pedido. Los garzones dan la boleta, sobre todo si se les pide explícitamente. Ejemplos de un equipo con signos de cansancio, un sábado de almuerzo tardío, sí, pero igual es llamativa esa quema de aceite a pocos meses andando.

Lee el resto de esta crítica en viajealsabor.cl (link en la bio)


cav

Celebrar el Día Mundial del Vegetarianismo desde una perspectiva histórica y patrimonial nos invita a mirar más allá de ...
01/10/2026

Celebrar el Día Mundial del Vegetarianismo desde una perspectiva histórica y patrimonial nos invita a mirar más allá de la etiqueta comercial contemporánea. Nos recuerda que la dependencia humana de los vegetales no es una moda pasajera, sino la base misma sobre la cual construimos nuestra civilización y nuestra supervivencia.

En un presente marcado por crisis climáticas, la urgencia de repensar nuestros sistemas agroalimentarios y el predominio de los ultraprocesados, volver la mirada hacia la historia larga de los alimentos de origen vegetal nos otorga herramientas críticas indispensables. Reconocer el valor de nuestras semillas nativas, la inteligencia de los policultivos ancestrales y la riqueza de nuestra cocina mestiza no es un ejercicio de nostalgia arqueológica, sino un acto de lucidez política y cultural. Al fin y al cabo, saborear el pasado es la forma más honesta de nutrir nuestro futuro.



Una chochoca, esa masa de papa girando en un rodillo de madera junto al fuego será estelar el sábado (14.00); en tanto, ...
30/09/2026

Una chochoca, esa masa de papa girando en un rodillo de madera junto al fuego será estelar el sábado (14.00); en tanto, un vaso de licor de oro al son de la música tradicional, será protagonista durante el día domingo. Esas son algunas de las escenas que promete la segunda versión del Chiloé Day, que se instalará en Plaza Ñuñoa Sur el viernes 2, sábado 3 y domingo 4 de octubre, de 12.00 a 20.00 horas, en una actividad que -pese al nombre anglo creado por el municipio- busca conectar la capital con los saberes gastronómicos, artesanos y culturales de la Isla Grande, sobre todo esta temporada que se cumplen 200 años de la incorporación de ese territorio a Chile, marcando el fin del proceso independentista. O sea, una suerte de cierre de la oleada dieciochera en Santiago.

La producción está en manos de Chiloé Itinerante, entidad sureña que en alianza con la municipalidad de Ñuñoa, proyectan convocar a más de 30 mil personas que conocerán las bondades de 70 expositores provenientes de las comunas de Ancud, Quemchi, Chonchi y Quellón y su comitivas de cultores, emprendedores -además de sus respectivas oficinas de turismo-, mientras que zonas como Caulín, isla Lemuy, isla Alao y Dalcahue lo hacen a través del programa "Amadrinados de Chiloé Itinerante"

Desde la vereda gastronómica, participarán empresas de la zona como Cecinas Ancud, Cultivos Cholche y Agua de lluvia temporal. Junto con el aporte de comedores como Mirador de Mechaico que ofrecerá cebiche de cochayuyo y salmón, curantos, milcaos, chupe jaiba y ostras de Ancud. De este modo, el contexto culinario es esencial. El viernes 2 habrá una demostración del restaurante Mirador de Mechaico, de Ancud; y como ya se dijo, el sábado 3 será el turno de la chochoca, esa masa de papa enrollada en un palo y asada al fuego, seguida de una degustación de Mieles de Chiloé. El domingo 4, Destilería Archipiélago mostrará la elaboración del licor de oro y las mistelas. En los stands, además, artesanos y productores trabajarán en vivo textilería en lana, madera, cestería y productos procesados con identidad.

No es un comedor cualquiera. Sea por su tamaño que alcanza para 12 o 14 personas como máximo; sea por cómo se van contor...
23/09/2026

No es un comedor cualquiera. Sea por su tamaño que alcanza para 12 o 14 personas como máximo; sea por cómo se van contorneando ideas culinarias desde la pulcritud de su barra hacia su puñadito de mesas. DeMo se despliega con buena letra, como uno de los pocos lugares que en Chile persisten con menús de degustación en serio.

¿Va en retroceso ese estilo? Si bien nunca ha sido abundante dentro del mundillo gastronómico local, no se despliega con la rutilancia de otros momentos. El contexto económico incide, sin duda, lo que le aporta cierto aire quijotesco a los afanes de cocineros como Pedro Chavarría, el anfitrión en aquel pequeño rincón escamoteado al lobby de Hotel Magnolia, en Santiago Centro.

A más de un año de comenzar la “Experiencia DeMo” los pasos de su menú muestran una evolución que refuerza la premisa inicial del proyecto: buscar sabor, a ratos mostrando productos de excelencia casi al desnudo, aunque lo usual es concentrar las propiedades de cada uno de los 12 pasos que consiste la comida, más media docena de alternativas de vino (aparte de una alternativa sin alcohol). Suena de perogrullo hablar de sabor a estas alturas, pero no siempre bajo el formato, se alcanzan cotas agradables; a veces la estética, el relato, la intención, rebasan al necesario buen gusto de un restaurante de alta gama.

El tema, en todo caso, es que allí aparece un tinglado culinario claro, a su vez dividido en tres segmentos (que aluden a barrio Franklin, el Mercado Central y Patronato) que agregan condimento conceptual.

Disfruta de todo este comentario en viajealsabor.cl
magnolia



Nota: a este restaurante se asistió invitado por su propietario.

Dirección

Rafael Sotomayor 459 D403C
Santiago
8320000

Notificaciones

Sea el primero en enterarse: le enviaremos un correo electrónico cuando Viaje al Sabor publique novedades y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin y puede darse de baja en cualquier momento.

Contactar Con La Empresa

Enviar un mensaje a Viaje al Sabor:

Atajos

Compartir