18/10/2025
Hoy, 18 de octubre de 2025, se cumplen seis años desde aquel estallido que sacudió las calles de Chile.
Como no recordar que se sentía un aire cargado de esperanza, el rugido colectivo que rompió el silencio de décadas de injusticia, hacía nacer una esperanza .
Era el despertar de un pueblo agotado por la desigualdad, por sueldos miserables, pensiones de hambre, educación y salud en quiebra, un medioambiente contaminado y un modelo político/económico que favorecía a unos pocos.
Poco a poco millones de almas salieron a las calles, millones de personas que decían “¡Basta!”.
Marchamos unidos, soñando con un Chile digno, con educación gratuita, salud para todos, un medioambiente libre de contaminación.
Pero, ¿qué pasó? Aquel ímpetu puro, nacido de la rabia genuina, fue secuestrado.
La élite política y económica, esos mismos que nos habían oprimido, se sentaron en mesas cerradas y nos vendieron un “proceso” que olía a traición.
El Acuerdo por la Paz, firmado en noviembre de 2019, no fue paz; fue un pacto para calmar las aguas sin cambiar el fondo.
Prometieron una nueva Constitución (que la gran mayoría del país no pidió), pero la moldearon a su antojo: plebiscitos manipulados, convencionales cooptados, y al final, rechazos que nos dejaron en el mismo punto de partida o quizás peor.
¿Dónde quedó la voz de las plazas?
¿De los heridos, los mu***os, los ojos perdidos en la represión?
Hoy miramos atrás y tenemos un n**o en la garganta.
Quisimos despertar, pero nos arrullaron de nuevo al sueño de la apatía.
Las calles volvieron a su rutina, pero la herida quedó abierta.
No logramos nada: la desigualdad persiste, los poderosos siguen intocables. Las elecciones las siguen ganando los las que defienden el mismo sistema.
Fue un espejismo de cambio, un recordatorio doloroso de que quienes ostentan el poder no se rinden jamás.
Sin embargo, en el fondo de nuestro corazón, queda una chispa.
Quizás el próximo estallido, que será ambiental y climático, sea el definitivo y logremos ese OTRO CHILE limpio, sano, digno, respetuoso que tantos queremos/
¿Y tú, Chile, estás listo para no rendirte?