25/03/2026
Condicionar el acceso a la cultura a haber terminado 4° medio confunde escolaridad con dignidad, talento y derecho. La cultura pertenece a todas las personas, con o sin escolaridad, porque la sensibilidad, la imaginación, la creatividad y la experiencia humana no se miden con un certificado.
El arte no depende de haber seguido una ruta educativa formal, ni el derecho a acceder a él debería depender de eso.
La cultura no es un premio por cumplir una trayectoria escolar: es un derecho que forma, repara, despierta vocaciones y abre futuro. Ahí están Violeta Parra, Mon Laferte, Roser Bru, Walt Whitman, William Faulkner y Hermann Hesse: trayectorias enormes, varias de ellas marcadas por recorridos educativos incompletos o no tradicionales y que dejaron una huella decisiva en la cultura.