24/10/2025
Si hoy estás pensando en renunciar al evangelio… por favor, detente un momento.
No porque tengas que quedarte por obligación, sino porque quiero recordarte por qué empezaste.
¿Recuerdas cuando sentiste por primera vez ese fuego en el corazón? Cuando el amor de Dios te hizo llorar sin entender por qué… cuando sentiste que todo tenía sentido, que por fin eras libre. Esa paz que te abrazó, ese gozo que no venía del mundo… eso fue real. Y sigue ahí, aunque ahora el camino se sienta oscuro.
Sí, seguir a Cristo duele a veces. Hay pruebas, decepciones, soledad… pero también hay un propósito detrás de cada lágrima. Lo que hoy parece un peso, mañana será testimonio. Porque el oro se purifica con fuego, y lo que Dios comenzó en ti no lo va a dejar a medias.
No te rindas. No tires la toalla justo cuando el cielo está preparando tu victoria. El enemigo no ataca lo que no tiene valor… si te está golpeando tan fuerte, es porque eres una amenaza para el in****no.
Jesús no te prometió un camino fácil, te prometió que no caminarías solo.
Y aunque no lo sientas, Él sigue ahí, en silencio, cuidándote, llorando contigo, fortaleciéndote sin que te des cuenta.
No renuncies, porque lo que hoy duele, mañana será tu testimonio.
No renuncies, porque si retrocedes, el vacío volverá a doler.
No renuncies, porque Dios no ha terminado contigo.
Y si sientes que ya no puedes más… solo dile:
“Señor, no me dejes soltar tu mano, aunque me duela, aunque no entienda.”
Porque la verdad es esta: vale más un día en su presencia que mil lejos de Él.
Y aunque el mundo te ofrezca mil razones para rendirte, Jesús sigue siendo la única razón para seguir. ❤️🔥