28/10/2025
Barranquilla vive una historia que combina ternura, asombro y preocupación. Daniela Pineda y Luis Aguilar, una joven pareja residente en el suroccidente de la ciudad, se convirtieron en padres de cuatrillizos: tres niños y una niña que nacieron el pasado 11 de marzo en la Clínica La Merced, marcando un acontecimiento excepcional en la capital del Atlántico.
Pero junto a la emoción y las felicitaciones, también llegó la incertidumbre. Daniela y Luis, aún asimilando la magnitud del milagro, enfrentan una pregunta diaria que no tiene manual de instrucciones: ¿cómo alimentar a cuatro bebés al mismo tiempo?
“Hay momentos en que los cuatro lloran a la vez, y uno no sabe por cuál empezar. No es fácil, pero el amor puede más que el cansancio”, dice Daniela, mientras organiza los biberones y acomoda pañales sobre una mesa que ya parece un pequeño centro logístico familiar.
Los bebés nacieron prematuros, a los siete meses de gestación, y permanecieron 40 días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Hoy, con siete meses de vida, están fuertes, sonrientes y se han convertido en el eje de una rutina que exige planificación milimétrica y paciencia sin límites.
Luis, su padre, relata entre risas que el sueño se ha vuelto un lujo escaso: “A veces me duermo con un bebé en brazos y despierto con otro. Pero cuando los veo juntos, sanos y creciendo, sé que todo vale la pena”.
La familia reconoce que el apoyo de sus padres y vecinos ha sido clave para sostener el ritmo. Desde donaciones de leche y pañales hasta manos voluntarias para ayudar en las noches más largas, la solidaridad se ha convertido en una aliada indispensable.
“Uno no está preparado para criar a cuatro al tiempo. Pero Dios sabe por qué hace las cosas”, agrega Daniela, mientras mira a sus pequeños alineados en una manta de colores, como si fueran un mismo latido repartido en cuatro cuerpos diminutos.
En un año donde las noticias suelen venir cargadas de tragedia o tensión, esta historia barranquillera recuerda que la vida, en ocasiones, decide sorprender multiplicando las bendiciones.