25/08/2026
𝙐𝙣 𝙢𝙞𝙨𝙢𝙤 𝙪𝙣𝙞𝙛𝙤𝙧𝙢𝙚, 𝙙𝙤𝙨 𝙜𝙚𝙣𝙚𝙧𝙖𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙝𝙤𝙣𝙤𝙧: 𝙚𝙡 𝙡𝙚𝙜𝙖𝙙𝙤 𝙙𝙚 𝙨𝙚𝙧𝙫𝙞𝙧 𝙖 𝘾𝙤𝙡𝙤𝙢𝙗𝙞𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙕𝙖𝙢𝙪𝙙𝙞𝙤
𝐷𝑒𝑠𝑑𝑒 𝑛𝑖𝑛̃𝑜, 𝑒𝑙 𝑠𝑜𝑙𝑑𝑎𝑑𝑜 𝑝𝑟𝑜𝑓𝑒𝑠𝑖𝑜𝑛𝑎𝑙 𝐽𝑜𝑠𝑒́ 𝐷𝑎𝑛𝑖𝑒𝑙 𝑍𝑎𝑚𝑢𝑑𝑖𝑜 𝐶𝑜𝑔𝑖 𝑠𝑒𝑛𝑡𝑖́𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑓𝑢𝑛𝑑𝑎 𝑎𝑑𝑚𝑖𝑟𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑝𝑜𝑟 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑝𝑜𝑟𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑢𝑛𝑖𝑓𝑜𝑟𝑚𝑒 𝑑𝑒𝑙 𝐸𝑗𝑒́𝑟𝑐𝑖𝑡𝑜 𝑁𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑎𝑙. 𝐸𝑛 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑎𝑙𝑙𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝐿𝑎 𝐷𝑜𝑟𝑎𝑑𝑎, 𝐶𝑎𝑙𝑑𝑎𝑠, 𝑣𝑒𝑖́𝑎 𝑝𝑎𝑠𝑎𝑟 𝑎 𝑙𝑜𝑠 𝑚𝑖𝑙𝑖𝑡𝑎𝑟𝑒𝑠 𝑦 𝑠𝑜𝑛̃𝑎𝑏𝑎 𝑐𝑜𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑢́𝑛 𝑑𝑖́𝑎 ℎ𝑎𝑐𝑒𝑟 𝑝𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑑𝑒 𝑠𝑢𝑠 𝑓𝑖𝑙𝑎𝑠. 𝑁𝑜 𝑒𝑠𝑝𝑒𝑟𝑜́ 𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑜𝑝𝑜𝑟𝑡𝑢𝑛𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑙𝑙𝑒𝑔𝑎𝑟𝑎; 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑐𝑢𝑚𝑝𝑙𝑖𝑜́ 𝑙𝑎 𝑒𝑑𝑎𝑑 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑡𝑎𝑟 𝑠𝑢 𝑠𝑒𝑟𝑣𝑖𝑐𝑖𝑜 𝑚𝑖𝑙𝑖𝑡𝑎𝑟, 𝑡𝑜𝑚𝑜́ 𝑙𝑎 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑠𝑖𝑜́𝑛 𝑑𝑒 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑒𝑛𝑡𝑎𝑟𝑠𝑒 𝑣𝑜𝑙𝑢𝑛𝑡𝑎𝑟𝑖𝑎𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑦 𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒𝑛𝑑𝑒𝑟 𝑒𝑙 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑎𝑟𝑐𝑎𝑟𝑖́𝑎 𝑠𝑢 𝑣𝑖𝑑𝑎.
«Siempre me gustó el Ejército, me nacía de corazón. Por eso, me presenté», recuerda el hoy veterano del Ejército Nacional que, desde sus primeros meses de formación, demostró su vocación por el servicio. Tras culminar su instrucción, llegó al área de operaciones, donde encontró en los soldados voluntarios una escuela de disciplina, liderazgo y compromiso con Colombia. Su deseo era estar en el área de operaciones para cumplir con la misión constitucional de defender la nación.
Su entrega y determinación lo llevaron a continuar la carrera militar y, años después, se convirtió en fundador del Batallón de Alta Montaña N.° 5, unidad a la que llegó hace 23 años y tenía la misión en aquel entonces, de recuperar la seguridad de una región afectada por la presencia del antiguo frente 50 de las FARC, estructura que utilizaba la cordillera Central, como corredor de movilidad para sus acciones terroristas.
«Me siento muy orgulloso de ser fundador del BAMUR, de haber acabado totalmente con ese frente que mantenía azotado al departamento del Quindío. Gracias al Batallón de Alta Montaña N.°5 se recuperó la tranquilidad para muchas comunidades», afirmó Zamudio.
Ese legado de servicio quedó sembrado en su familia. Desde muy pequeño, su hijo Juan José Zamudio Pérez observó con admiración la carrera de su padre y encontró en ese uniforme, una inspiración. Una imagen quedó grabada en su memoria: ver a su padre durante un desfile del 20 de Julio. En ese momento comprendió que quería seguir sus pasos.
«Me sentí el hijo más orgulloso del mundo de verlo allí, y le dije: yo voy a ser militar y seguir sus pasos, llegar donde usted llegó e inclusive superarlo”, recuerda Juan José, quien durante años mantuvo firme esa decisión hasta que al cumplir los 18 años inició los trámites para prestar su servicio militar, sin contarle inicialmente a su padre».
La sorpresa llegó cuando le anunció que portaría el uniforme del Ejército Nacional, en el mismo batallón que su padre fundó. Para Juan José, no se trataba solamente de ingresar a la institución, sino de continuar una historia familiar construida sobre el sacrificio, la disciplina y el amor por Colombia.
«Cuando he estado en el área de operaciones y siento mucho peso o me faltan fuerzas, me digo a mí mismo: si mi papá pudo, yo también. Si a él no le quedó grande, a mí tampoco», relata el soldado Zamudio, quien durante su servicio conoció diferentes facetas de la vida militar, desde el apoyo a las comunidades a través de Acción Integral hasta las operaciones militares que desarrolla esta Unidad militar sobre la cordillera Central, en el departamento del Quindío.