05/06/2026
🕯️ Hay una diferencia entre la luz que produce el talento y la luz que produce el aceite.
El talento puede impresionar a las personas por un tiempo.
La inteligencia puede abrir puertas.
La experiencia puede darte reconocimiento.
Pero llega un día en que las luces de los hombres se apagan.
Llega la noche de la prueba.
Llega el valle de la incertidumbre.
Llega el momento donde los aplausos desaparecen, los amigos se alejan y las fuerzas humanas no alcanzan.
Es entonces cuando se descubre quién estaba viviendo de apariencias y quién estaba viviendo de la presencia de Dios.
Las lámparas de las vírgenes insensatas tenían forma de lámpara, pero les faltaba aceite. Parecían preparadas, pero no estaban preparadas. Tenían apariencia de luz, pero no tenían combustible para permanecer encendidas.
Hoy muchos dependen de su posición, de sus contactos, de su influencia o de sus recursos. Pero los que permanecen firmes son aquellos que aprendieron a buscar a Dios cuando nadie los veía, a orar cuando nadie aplaudía y a llenar su lámpara mientras otros dormían. 🙏
Porque cuando todo alrededor se oscurece, la presencia de Dios sigue siendo suficiente.
No inviertas tu vida en parecer brillante. Invierte tu vida en tener aceite.
Las luces de los hombres tienen fecha de vencimiento.
El aceite de Dios no. 🔥
📖 «Las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.»
Mateo 25:4