26/05/2026
𝗘𝗡𝗧𝗥𝗘𝗩𝗜𝗦𝗧𝗔 𝗖𝗢𝗡 𝗘𝗟 𝗣𝗘𝗥𝗜𝗢𝗗𝗜𝗦𝗧𝗔 𝗕𝗔𝗥𝗥𝗔𝗡𝗤𝗨𝗘𝗡̃𝗢 𝗣𝗔𝗨𝗟 𝗔𝗟𝗭𝗔𝗧𝗘
𝗧𝗘𝗠𝗔: 𝗘𝗹 𝗺𝗮𝗿𝗸𝗲𝘁𝗶𝗻𝗴 𝗲𝗺𝗼𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 𝘆 𝗲𝗹 𝗿𝗶𝗲𝘀𝗴𝗼 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗹𝗮 𝗱𝗲𝗺𝗼𝗰𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮.
● Faltando pocos días para las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo, queremos hablar de un tema que está en el centro del debate en Colombia: ¿cómo el marketing político moderno está transformando la forma en que elegimos a nuestros líderes políticos?
● Nos acompaña el periodista PAUL ALZATE FLÓREZ, comunicador social de la Universidad Central de Bogotá, especialista en opinión pública, profesor universitario, con gran experiencia en medios de comunicación.
✅️ LA ENTREVISTA
𝙀𝙢𝙥𝙚𝙘𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙥𝙤𝙧 𝙡𝙤 𝙚𝙫𝙞𝙙𝙚𝙣𝙩𝙚. 𝙀𝙣 𝘾𝙤𝙡𝙤𝙢𝙗𝙞𝙖 𝙚𝙨𝙩𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙫𝙞𝙚𝙣𝙙𝙤 𝙚𝙡 𝙖𝙨𝙘𝙚𝙣𝙨𝙤 𝙙𝙚 𝙛𝙞𝙜𝙪𝙧𝙖𝙨 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝘼𝙗𝙚𝙡𝙖𝙧𝙙𝙤 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙀𝙨𝙥𝙧𝙞𝙚𝙡𝙡𝙖, 𝙪𝙣 𝙖𝙗𝙤𝙜𝙖𝙙𝙤 𝙘𝙤𝙣𝙤𝙘𝙞𝙙𝙤 𝙥𝙤𝙧 𝙨𝙪 𝙚𝙨𝙩𝙞𝙡𝙤 𝙢𝙚𝙙𝙞𝙖́𝙩𝙞𝙘𝙤 𝙛𝙪𝙚𝙧𝙩𝙚.
¿𝙀𝙨𝙩𝙤 𝙚𝙨 𝙨𝙤𝙡𝙤 𝙪𝙣 𝙛𝙚𝙣𝙤́𝙢𝙚𝙣𝙤 𝙙𝙚 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙡𝙞𝙙𝙖𝙙 𝙤 𝙝𝙖𝙮 𝙖𝙡𝙜𝙤 𝙢𝙖́𝙨 𝙥𝙧𝙤𝙛𝙪𝙣𝙙𝙤 𝙙𝙚𝙩𝙧𝙖́𝙨?
PAF: Gracias por la invitación. No es solo un tema de personalidad. Lo que estamos viendo es un cambio estructural en cómo funciona la política en la era digital.
La democracia siempre ha reflejado el nivel cultural y educativo de la sociedad. Cuando una parte importante de la población tiene baja formación política y crítica, se vuelve muy vulnerable a estrategias que apelan más a las emociones que a la razón.
¿𝙌𝙪𝙚́ 𝙦𝙪𝙞𝙚𝙧𝙚 𝙙𝙚𝙘𝙞𝙧 𝙚𝙭𝙖𝙘𝙩𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙘𝙤𝙣 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙚 𝙖𝙥𝙚𝙡𝙖 𝙢𝙖́𝙨 𝙖 𝙡𝙖𝙨 𝙚𝙢𝙤𝙘𝙞𝙤𝙣𝙚𝙨?
PAF: Hoy la política no compite principalmente con propuestas de gobierno, sino con atención.
Los estrategas ya no buscan convencer tu cerebro, sino activar tus tripas: miedo, rabia, resentimiento, deseo de justicia rápida o de un “salvador”.
Esto se llama "marketing emocional". Funciona porque las redes sociales premian el contenido que genera reacciones fuertes.
El algoritmo de TikTok, Instagram o X entiende que la indignación y el espectáculo generan más tiempo de pantalla que un análisis sereno.
Por eso premia al que grita, al que insulta, al que hace show.
A todo lo anterior se suman gastos millonarios en pólvora, juegos de luces, la música, el baile, el show, la coreografía en donde ademas no hay discurso político claro, solo payasadas en la tarima.
Todo esto se complementa con la desinformacion que diariamente hacen los medios corporativos que trabajan para ayudar a este despropósito.
𝙐𝙨𝙩𝙚𝙙 𝙢𝙚𝙣𝙘𝙞𝙤𝙣𝙖 𝙚𝙡 𝙘𝙤𝙣𝙘𝙚𝙥𝙩𝙤 𝙙𝙚 “𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙨𝙘𝙧𝙤𝙡𝙡”. ¿𝙌𝙪𝙚́ 𝙚𝙨 𝙚𝙨𝙤?
PAF: Es una excelente forma de describirlo.
La “mente scroll” es ese estado en el que pasamos el dedo por la pantalla consumiendo información en ráfagas de 3 a 8 segundos.
No leemos profundo, no verificamos, no pensamos. Buscamos dopamina rápida: un video que nos haga enojar o sentir que “por fin alguien dice lo que pensamos”.
En ese contexto, gana quien domina el espectáculo, no necesariamente quien tiene mejores ideas o experiencia.
Vimos esto con Trump, con Milei, con Bukele y ahora con fenómenos locales.
𝙋𝙧𝙚𝙘𝙞𝙨𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚, 𝘿𝙚 𝙡𝙖 𝙀𝙨𝙥𝙧𝙞𝙚𝙡𝙡𝙖 𝙨𝙚 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙚𝙣𝙩𝙖 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙪𝙣𝙖 𝙚𝙨𝙥𝙚𝙘𝙞𝙚 𝙙𝙚 “𝘽𝙪𝙠𝙚𝙡𝙚 𝙘𝙤𝙡𝙤𝙢𝙗𝙞𝙖𝙣𝙤”. ¿𝙀𝙨 𝙪𝙣𝙖 𝙘𝙤𝙢𝙥𝙖𝙧𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙫𝙖́𝙡𝙞𝙙𝙖?
PAF: Hay una diferencia sustancial. Bukele construyó su imagen combatiendo a las pandillas.
De la Espriella, en cambio, se hizo conocido defendiendo judicialmente a personajes vinculados al mundo del crimen y la controversia.
Esa contradicción es importante.
Pero más allá del personaje, el fenómeno nos dice algo incómodo sobre nosotros como sociedad: estamos premiando la estridencia, la agresividad verbal y el exhibicionismo como si fueran virtudes de liderazgo.
Lo que antes se consideraba inaceptable (matoneo, vulgaridad, cambios ideológicos repentinos) ahora se vende como “autenticidad”.
Es tanta la manipulación emocional que el señor De la Espriella es un estafador digital, es un tipo que desprecia a su país, sus costumbres, su gastronomía, su gente, incluso desprecia a Dios burlándose de los cristianos, incomodó y molestó a una periodista obligándola a que observara públicamente el tamaño de esos órganos ge***ales. Todo eso está grabado en videos, pero ahora en campaña "todo cambió", sin embargo tu encuentras miles de personas apoyando a una persona que no se sonroja al mentir.
𝙃𝙖𝙮 𝙤𝙩𝙧𝙤 𝙚𝙡𝙚𝙢𝙚𝙣𝙩𝙤 𝙙𝙚𝙡𝙞𝙘𝙖𝙙𝙤: 𝙚𝙡 𝙪𝙨𝙤 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙧𝙚𝙡𝙞𝙜𝙞𝙤́𝙣 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙩𝙚 𝙙𝙚𝙡 𝙢𝙖𝙧𝙠𝙚𝙩𝙞𝙣𝙜. ¿𝘾𝙤́𝙢𝙤 𝙡𝙤 𝙫𝙚?
PAF: Usar la religión como parte del negocio político es ofensivo cuando se hace de forma espectacular y oportunista. En un país donde muchas personas viven su fe con humildad, convertir la Biblia en un accesorio de campaña mientras se mantienen comportamientos contradictorios genera dudas razonables sobre la autenticidad.
No se puede con una mano tener agarrada la Biblia mientras que con la otra mano mantener agarrado el celular enseñándole a una dama el tamaño de su órgano ge***al.
Eso no tiene presentación.
La fe debe ser coherente, no un recurso de posicionamiento.
𝙋𝙚𝙧𝙤 𝙚𝙨𝙚 𝙨𝙝𝙤𝙬 𝙜𝙧𝙤𝙩𝙚𝙨𝙘𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙗𝙪𝙨𝙘𝙖 𝙫𝙤𝙩𝙤𝙨 𝙥𝙤𝙧 𝙡𝙖𝙨 𝙧𝙚𝙙𝙚𝙨 𝙨𝙤𝙘𝙞𝙖𝙡𝙚𝙨 𝙫𝙞𝙚𝙣𝙚 𝙙𝙚𝙨𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙘𝙖𝙢𝙥𝙖𝙣̃𝙖 𝙙𝙚 𝙝𝙖𝙘𝙚 𝟰 𝙖𝙣̃𝙤𝙨 ...
PAF: Por supuesto, hace 4 años tuvimos la experiencia de Rodolfo Herández, quien ya estaba listo para que un juez de la república lo condenara por corrupción, pero mientras tanto, por cuenta de la "emocionalidad" que generan los mensajes de odio en las redes sociales, la gente lo "admiraba" porque le habia dado un puñetazo en la cara a un concejal de Bucaramanga y peor aún preferían de presidente a un corrupto y no a un líder progresista.
Es decir, así como le "aplauden" hoy a Abelardo De la Espriella que sea grosero con una periodista y le enrostre a ella el tamaño de su pene, hace 4 años le aplaudian a Rodolfo Hernández cualquier estupidez, dándole "via libre" para que lleguen a la casa de Nariño.
Así funcionó con Javier Milei en Argentina y con Bolsonaro en Brasil.
¿𝙌𝙪𝙞𝙚́𝙣 𝙛𝙞𝙣𝙖𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙚𝙨𝙩𝙚 𝙩𝙞𝙥𝙤 𝙙𝙚 “𝙘𝙞𝙧𝙘𝙤𝙨 𝙚𝙡𝙚𝙘𝙩𝙤𝙧𝙖𝙡𝙚𝙨”, 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙡𝙤 𝙡𝙡𝙖𝙢𝙖𝙣 𝙖𝙡𝙜𝙪𝙣𝙤𝙨?
¿𝙎𝙤𝙡𝙤 𝙨𝙤𝙣 𝙡𝙤𝙨 𝙘𝙖𝙣𝙙𝙞𝙙𝙖𝙩𝙤𝙨 𝙤 𝙝𝙖𝙮 𝙞𝙣𝙩𝙚𝙧𝙚𝙨𝙚𝙨 𝙙𝙚𝙩𝙧𝙖́𝙨?
PAF: Esa es la pregunta más importante y menos respondida. El candidato que grita en TikTok suele ser solo la cara visible.
Detrás hay estrategas de marketing digital, agencias especializadas en campañas emocionales y, en muchos casos, financistas que prefieren permanecer en la sombra.
La gran pregunta que deberíamos hacernos como país es: ¿quién está dispuesto a pagar por polarizar más a la sociedad porque le conviene un líder débil o manipulable?
¿𝘾𝙪𝙖́𝙡 𝙚𝙨 𝙚𝙡 𝙢𝙖𝙮𝙤𝙧 𝙥𝙚𝙡𝙞𝙜𝙧𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙡𝙖 𝙙𝙚𝙢𝙤𝙘𝙧𝙖𝙘𝙞𝙖 𝙚𝙣 𝙩𝙤𝙙𝙤 𝙚𝙨𝙩𝙤?
PAF: El mayor riesgo es que la democracia se vacíe de contenido. Que dejemos de elegir a los más capaces y empecemos a elegir a los más virales.
Cuando la ligereza, el espectáculo y la manipulación emocional desplazan a la competencia técnica, la seriedad institucional y la coherencia, la calidad de las políticas públicas cae.
Al final, quien pierde es la gente: peores gobiernos, más frustración y más cinismo hacia la democracia.
¿𝙌𝙪𝙚́ 𝙨𝙤𝙡𝙪𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙥𝙧𝙤𝙥𝙤𝙣𝙚 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙚𝙫𝙞𝙩𝙖𝙧 𝙛𝙚𝙣𝙤́𝙢𝙚𝙣𝙤𝙨 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙚𝙡 𝙙𝙚 𝘼𝙗𝙚𝙡𝙖𝙧𝙙𝙤 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙀𝙨𝙥𝙧𝙞𝙚𝙡𝙡𝙖?
PAF: Educación cívica y educación política de calidad desde el colegio, fomentar el pensamiento crítico, además regular con inteligencia el impacto de los algoritmos en campañas políticas, y que los ciudadanos seamos más conscientes de cómo nos manipulan las emociones.
La democracia no la salvan solo las instituciones. La defiende una ciudadanía que piensa antes de darle "like" a la rabia.
𝙋𝘼𝙐𝙇 𝙢𝙪𝙘𝙝𝙖𝙨 𝙜𝙧𝙖𝙘𝙞𝙖𝙨 𝙥𝙤𝙧 𝙚𝙨𝙩𝙖 𝙘𝙤𝙣𝙫𝙚𝙧𝙨𝙖𝙘𝙞𝙤́𝙣 𝙩𝙖𝙣 𝙘𝙡𝙖𝙧𝙖 𝙮 𝙣𝙚𝙘𝙚𝙨𝙖𝙧𝙞𝙖.
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Barrancabermeja, mayo 25 de 2026.