10/02/2026
💔⚰️LO M∆T∆RON POR DEFENDER AL RÍO Y PARA SILENCIARLO, DESPUÉS DE DOS DECADAS LA VIDA LE DA LA RAZÓN. UN RÍO ALTERADO ES SINÓNIMO DE DESTRUCCIÓN Y CAOS EN EL DEPARTAMENTO DE CÓRDOBA Y MONTERÍA
Está es la historia de KIMI PERNÍA DOMÍNICO, lanzo una advertencia en contra del proyecto Hidroeléctrico Urrá I, pero el poder económico y políticos de la época que tenían intereses en ésta obra decidieron ignorar. El día de hoy, su premonición se cumplió al pie de la letra: hay destrucción y caos por la creciente del Río Sinú
Kimi Pernía, fue un líder indígena embera katío, defensor del territorio y del río Sinú, que desde los años noventa encabezó la oposición al proyecto hidroeléctrico Urrá I. Su lucha comenzó cuando el Estado colombiano aprobó la represa sin realizar una consulta previa real a las comunidades indígenas que dependían del río para su alimentación, su economía y su cultura. Desde el inicio, Kimi advirtió que el proyecto traería graves afectaciones ambientales y sociales para todo el Alto, Medio y Bajo Sinú
Ante la indiferencia del gobierno, Kimi organizó y lideró una marcha histórica de más de mil indígenas embera, quienes recorrieron el río Sinú desde Tierralta hasta Lorica - Córdoba, en la movilización llamada Do Wambura (“Adiós río”), buscando apoyo nacional e internacional. Posteriormente llevó la denuncia a Bogotá, donde realizaron un plantón frente al Ministerio de Medio Ambiente, y viajó a países como Suecia, Canadá y Estados Unidos para alertar sobre los impactos de la represa. A pesar de estas acciones, el proyecto avanzó porque el propio Estado era socio y beneficiario de la obra
En el año 2001, Kimi fue secuestrado y asesinado por paramilitares por orden de Carlos Castaño, debido a su liderazgo y a su oposición frontal a intereses económicos y políticos ligados a Urrá. Su cuerpo fue arrojado al río Sinú, el mismo río que defendió durante años. Con su as*****to no solo se silenció una voz indígena, sino que se eliminó a uno de los principales opositores al proyecto hidroeléctrico
Hoy, más de dos décadas después, las consecuencias están a la vista, hay un deterioro ambiental, afectación a la fauna y flora, comunidades empobrecidas y un río alterado que ya no cumple su ciclo natural
Las inundaciones recurrentes que vive Córdoba, incluida Montería, no pueden entenderse sin este contexto. La historia de Kimi Pernía demuestra cómo la avaricia y el silencio de algunos poderosos y políticos, que pudieron detener o corregir esta obra y no lo hicieron, terminaron afectando a todo un departamento. Los hechos hablan por sí solos
🙏Que Dios se apiade de todas éstas regiones que permanecen inundadas, dónde muchas familias lo han perdido todo