06/09/2026
En Barranquilla, se dice que cuando llega septiembre, ya huele a diciembre, pero también huele a balance y el balance en la Secretaría de Gestión Social de Barranquilla, huele a feo.
Y si hoy se tuviera que escoger al funcionario menos eficiente de la administración distrital, Ismael Marín, secretario de Gestión Social, tendría serios méritos para quedarse con el título.
Marín se ha encargado de repetir que es “de las entrañas” del alcalde Char.
Muy bien.
Pero la administración pública no es un club de amigos ni una prueba de lealtades. Es una prueba de resultados.
Y ahí es donde la cosa se pone incómoda.
Porque para mantenerse en un cargo no debería bastar con tener línea directa con el poder. Hay que mostrar gestión, ejecución y resultados.
Y en Gestión Social empiezan a acumularse demasiadas preguntas.
Hay denuncias sobre la manera en que se vienen ejecutando los programas destinados a los habitantes de calle y cuestionamientos sobre los recursos públicos asignados para atender esta población.
¿Dónde están los resultados?
¿Dónde están los recursos?
¿Dónde está la gestión?
Son preguntas que merecen respuestas, no discursos.
Porque una cosa es ser de “las entrañas” del poder y otra muy distinta es estar a la altura del cargo.
Y si los resultados no aparecen, por mucha cercanía que exista, la política también sabe pasar factura.
Sobre las presuntas irregularidades que rodean estos recursos hay información que estaremos revelando.