28/05/2026
El comediante Piter Albeiro se burló de los inmigrantes indocumentados que no pudieron votar por la izquierda en Miami porque, según él, el ICE los había deportado y enviado de vuelta a Colombia. Días después, el país se estremeció con la noticia del suicidio de Brayan Rayo Garzón, un joven colombiano de 26 años que murió en un centro de detención del ICE en Misuri después de que las autoridades le negaran una simple llamada telefónica a su madre y la ayuda psicológica que había solicitado repetidamente .
La burla de Piter Albeiro no fue solo de mal gusto. Fue, en el contexto de esta tragedia, una muestra de la desconexión y la insensibilidad de quienes ven la deportación como un castigo merecido y no como una tragedia humana. El comediante, que ha construido su carrera sobre la base de estereotipos y burlas hacia los sectores más vulnerables de la sociedad, se mofó de los indocumentados que no pudieron votar por la izquierda en Miami porque, según él, el ICE los había deportado y enviado de vuelta a Colombia. Su “chiste” era una forma de ridiculizar a quienes luchan por una vida mejor y de legitimar la política migratoria del gobierno de Donald Trump, que ha convertido la detención y deportación de inmigrantes en una máquina de sufrimiento.
Pero la realidad, tozuda, se encargó de darle la razón a quienes denuncian la crueldad del sistema migratorio estadounidense. Brayan Rayo Garzón, un joven exmilitar colombiano que había emigrado a Estados Unidos en busca de oportunidades, fue detenido por el ICE en marzo de 2025 y recluido en la cárcel del condado de Phelps en Misuri . Allí, mientras sufría los síntomas del COVID-19, fue aislado en una celda de cinderblock sin poder comunicarse con su familia . Sus solicitudes de atención psicológica fueron canceladas en dos ocasiones: primero por falta de personal y luego por su contagio .
En su cuarto día de aislamiento, Brayan deslizó notas manuscritas bajo la puerta de su celda rogando que le permitieran hablar con su madre . “Llevo 4 días sin poderme comunicar con mi madre y siento en mi corazón que ella está muy preocupada por mí”, escribió en una de ellas . Los guardias recogieron las notas y dijeron que harían seguimiento. Una hora después, Brayan fue encontrado inconsciente en su celda con una sábana alrededor del cuello . Murió a los 26 años.
Su madre, Adriana Garzón, cuyo nombre estaba tatuado en el brazo de su hijo, recibió la noticia por teléfono mientras esperaba una llamada que nunca llegó. “Le daba fuerzas”, dijo, refiriéndose a las oraciones nocturnas que compartían antes de dormir