02/10/2026
“PERO NO TODOS LOS HOMBRES.”
Sí. Lo sabemos.
No todos los hombres violan.
No todos los hombres abusan.
No todos los hombres acosan.
Pero esa nunca fue toda la conversación.
La pregunta también es:
¿Qué haces cuando el que cruza la línea es tu amigo?
Porque alrededor de quien abusa puede haber hombres que saben y lo protegen.
Hombres que ven y callan.
Hombres que escuchan comentarios misóginos y se ríen.
Hombres que ven a una mujer vulnerable y piensan: “No es asunto mío.”
Hombres que prefieren no incomodar a un amigo antes que intervenir.
Y también existen hombres que hacen algo.
Que dicen BASTA.
Que confrontan a sus amigos.
Que intervienen cuando una mujer está en riesgo.
Que no encubren.
Que no justifican.
Que entienden que estar contra la violencia no significa solamente no ejercerla, sino estar dispuesto a incomodarse cuando otro hombre la ejerce, la normaliza o cruza límites.
Por eso hablamos de una pirámide.
No porque todos tengan la misma responsabilidad —no la tienen—, sino porque entre ejercer violencia e intentar detenerla existe un enorme espacio de complicidad, normalización, indiferencia y silencio.
Así que quizá, cuando escuches “todos los hombres”, en lugar de responder:
“Yo nunca haría eso”,
pregúntate:
¿Qué haría yo si lo hiciera mi mejor amigo?
¿Callaría?
¿Lo justificaría?
¿Miraría hacia otro lado?
¿O estaría dispuesto a incomodarme, confrontarlo e intervenir?
Porque necesitamos menos hombres preocupados por demostrar que “ellos no son así”…
y muchos más dispuestos a demostrar que no van a mirar hacia otro lado cuando otro sí lo sea.