13/01/2026
Amados, entremos al texto con sandalias quitadas, porque Marcos 9:23 no es una frase motivacional: es una confrontación espiritual directa.
Marcos 9:23
“Y Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.”
Estamos en un escenario cargado de tensión.
Un padre desesperado trae a su hijo endemoniado.
Los discípulos ya intentaron liberarlo… y fracasaron (Mc 9:18).
La multitud murmura, los escribas observan, y la fe del padre está agotada, no ausente.
En el mundo judío del siglo I, la enfermedad —y más aún la posesión— era vista como una desgracia total: espiritual, social y emocional.
Este padre no solo carga con un hijo atormentado, carga con años de frustración, vergüenza pública y decepción religiosa.
Por eso su clamor no es elegante ni teológico:
“Si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos” (Mc 9:22)
Ahí está el problema cultural y espiritual:
el “si” no debía estar dirigido a Jesús.
🔍 Acompáñame a analizar el texto 🧐 mi estimado …
1. “Y Jesús le dijo…”
Jesús no ignora el dolor, pero corrige la perspectiva.
No consuela primero: revela primero.
Porque sin verdad, la compasión se vuelve sentimentalismo.
2. “Si puedes creer…”
En griego: τὸ εἰ δύνασαι — “eso de ‘si puedes’…”
Jesús devuelve la frase como un espejo.
👉 No es una duda sobre el poder de Cristo.
👉 Es una exposición del corazón del hombre.
Jesús está diciendo, con firmeza pastoral:
“El problema no es si Yo puedo…
el asunto es si tú estás dispuesto a creer.”
3. “Al que cree…”
Aquí no se habla de fe genérica, ni de optimismo espiritual.
El verbo πιστεύω implica confianza activa, dependencia total, rendición interior.
No es fe en la fe.
No es fe en el milagro.
Es fe en la persona de Jesús.
4. “Todo es posible”
Esto no es carta blanca para caprichos humanos.
No significa “todo lo que yo quiera”, sino
todo lo que esté alineado con la voluntad, el carácter y el reino de Dios.
Jesús no está prometiendo magia.
Está revelando que la incredulidad es el mayor límite del ser humano.
🧠 Aquí hay una Clave mis estimados
El poder de Dios nunca ha estado en crisis.
Lo que entra en crisis es nuestra fe cuando:
• la experiencia nos decepciona
• los discípulos fallan
• la espera se alarga
• el dolor se cronifica
Por eso el padre responde con una de las oraciones más honestas de la Biblia:
“Creo; ayuda mi incredulidad” (Mc 9:24)
Y esa oración sí mueve el cielo.
🔥Lo quiero decirte es que Jesús no vino a preguntarnos cuánto dolor tenemos,
vino a confrontar en qué estamos confiando.
Muchos dicen:
• “Señor, si puedes…”
• “Dios, si quieres…”
• “Cristo, si aún haces milagros…”
Y Jesús sigue respondiendo hoy:
“El ‘si’ no está en Mí.
El ‘si’ está en tu corazón.”
La fe que Jesús busca no es perfecta,
es honesta.
No es fuerte,
es dependiente.
METANOIA no es gritar “sí puedo”,
es rendirse y decir:
“Señor, no puedo solo…
pero confío en Ti.”
Porque cuando el corazón deja de negociar
y empieza a creer,
lo imposible deja de ser una barrera
y se convierte en un escenario para la gloria de Dios.
Y hoy, te lo digo con claridad y ternura:
No es que Dios haya dejado de hacer milagros…
es que muchos dejaron de creerle de verdad.
Que el Espíritu Santo nos devuelva
una fe humilde,
una fe quebrantada,
una fe viva.
Amén.?🔥✝️
Metanoia