08/09/2026
🕊️ DARÍO SILVA: UNA VIDA DE FE, CONVICCIÓN Y SERVICIO
Hay hombres cuya voz no desaparece cuando termina su vida terrenal. Permanece en la memoria de quienes los escucharon, en las preguntas que dejaron abiertas y, sobre todo, en las semillas que sembraron.
Hoy quiero recordar con respeto y gratitud al pastor Darío Silva, un hombre que dedicó buena parte de su vida a hablar de Dios, de Jesucristo, de la fe, de la historia, de la cultura y de los grandes interrogantes del ser humano.
Durante mis años de estudiante, tuve la oportunidad de convivir en la parroquia junto a mi tío, el padre Tulio Quiróz Navarro. En aquellos años veía Hechos & Crónicas y admiraba particularmente la manera en que Darío Silva exponía, presentaba, entrevistaba y conducía el programa.
No era solamente la manera de comunicar. Era su capacidad para abordar temas profundos con serenidad, conocimiento, firmeza y respeto. Se percibía en él a un hombre culto, interesado por la historia, la ciencia, la cultura y el conocimiento, pero siempre procurando llevar la conversación hacia las grandes preguntas sobre Dios, la fe y el sentido de la vida.
También recuerdo especialmente uno de sus encuentros con el obispo Héctor Pabón. Para mí fue un momento edificante, positivo y constructivo; una muestra de que las diferencias entre nuestras tradiciones cristianas no tienen por qué convertirse en barreras para el diálogo, el respeto, la fraternidad y la búsqueda común de la verdad.
Desde mi fe católica, puedo reconocer y valorar el testimonio de un hombre que, desde su propia tradición cristiana, dedicó su vida a anunciar a Jesucristo y a transmitir un mensaje de fe, conocimiento y reflexión.
Y precisamente por eso considero que su legado puede mirarse desde una perspectiva que vaya más allá de las denominaciones.
Porque, por encima de nuestras legítimas diferencias, podemos encontrarnos en lo esencial: en Jesucristo, en la Palabra de Dios, en la fe, en la dignidad de la persona humana y en la esperanza de la vida eterna.
Darío Silva fue un hombre de convicciones. Pudo ser firme sin perder el respeto; profundo sin dejar de ser comprensible; crítico sin renunciar al diálogo. Y esa capacidad de comunicar, de preguntar y de provocar reflexión dejó una huella en muchas personas.
Hoy, ante su partida, no corresponde a nosotros dictar sentencia sobre el destino eterno de un hombre. Eso pertenece a Dios, que conoce el corazón, la conciencia y la historia de cada persona.
A nosotros nos corresponde agradecer lo bueno que recibimos, reconocer las semillas que fueron sembradas y elevar una oración.
Y hoy vienen a mi memoria las palabras de san Pablo:
«He combatido el buen combate, he terminado la carrera, he conservado la fe.»
2 Timoteo 4,7
Que estas palabras puedan expresar también, como una oración de despedida, el sentimiento de quienes hoy recuerdan la vida y el servicio del pastor Darío Silva.
Que Dios, en su infinita misericordia, lo reciba en su presencia y le conceda el descanso eterno.
🕊️ Gracias, pastor Darío Silva, por las semillas de fe, conocimiento y reflexión que dejó sembradas.
Que su memoria permanezca como una invitación a buscar la verdad, a respetarnos en nuestras diferencias y, sobre todo, a encontrarnos en Jesucristo.
Descanse en paz.
Que Dios le conceda el descanso eterno y que la luz perpetua brille para él. Amén. 🕊️