14/06/2026
¡No a la regresión autoritaria! Por la decencia, la continuidad social y la institucionalidad democrática en Colombia.!!
Amigos y amigas de Facebook, en estos días decisivos para Colombia, antes de la segunda vuelta del 21 de junio, vale la pena reflexionar con seriedad sobre lo que realmente está en juego. Elegir a Abelardo de la Espriella como presidente no es solo cambiar de estilo o de partido: significa abrirle la puerta a un modelo que amenaza las conquistas sociales alcanzadas en los últimos años, pone en riesgo la institucionalidad y representa un retroceso en valores de respeto, equidad y convivencia. Frente a él, la trayectoria decente y comprometida de Iván Cepeda representa la defensa de la vida, la paz y el avance social.
¿Qué significa elegir a un candidato con perfil tiránico y controvertido?
De la Espriella se ha construido una imagen de “macho alfa”, de hombre fuerte que resuelve todo con mano dura y discursos confrontadores. Pero esa pose esconde riesgos profundos:
Machismo y misoginia: Sus comentarios despectivos hacia periodistas mujeres y su forma de dirigirse en público han sido ampliamente criticados incluso por figuras de otros sectores. En un país que ha avanzado en equidad de género, ¿queremos normalizar el irrespeto y el machismo como estilo de gobierno? Eso no fortalece a Colombia, la divide y la retrocede.d869c8
Vínculos controvertidos: Como penalista, ha defendido casos y personajes asociados a la narcocultura, paramilitarismo y figuras cuestionadas. No es casualidad que opositores lo señalen como “abogado de la mafia”. Un presidente no puede tener ese lastre ético si queremos un país que avance en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado.
Estilo autoritario: Su campaña gira en torno a la confrontación, el insulto y la polarización extrema. La historia nos enseña que líderes con perfiles “tiránicos” erosionan las instituciones, atacan a la prensa y debilitan los checks and balances democráticos. Colombia no necesita más división; necesita gobernabilidad seria.
Las conquistas sociales de Petro en riesgo
Bajo el gobierno de Gustavo Petro, Colombia ha avanzado en temas clave: ampliación de cobertura en salud, programas sociales para los más vulnerables, énfasis en la paz total, derechos ambientales y mayor inclusión. Iván Cepeda, como senador y facilitador de procesos de paz, representa la continuidad responsable de ese proyecto. Él defiende la vida, los derechos humanos y una Colombia más justa.
Elegir a Espriella significaría probablemente desmontar o frenar estas políticas: recortes en inversión social, retorno a modelos que priorizan el lucro sin regulación y un debilitamiento de las instituciones que protegen a las mayorías. ¿Queremos retroceder en educación, salud y oportunidades para los jóvenes y las regiones más pobres? La “decencia” de Cepeda, su trayectoria como defensor de paz y su compromiso con los derechos, ofrecen una alternativa clara de progreso sin caos.
Institucionalidad en jaque
Un presidente que irrespeta normas básicas de convivencia democrática y tiene un historial de controversias éticas pone en riesgo la estabilidad institucional. Colombia necesita líderes que respeten la separación de poderes, la independencia judicial y la libertad de prensa, no alguien que gobierne desde el ego y la confrontación.
El 21 de junio no es solo una elección entre dos nombres. Es entre:
Retroceso, polarización y riesgo para las conquistas sociales.
O continuidad decente, defensa de la vida y construcción de una Colombia más inclusiva.
Yo elijo Iván Cepeda. Elijo la decencia sobre el show, el progreso social sobre el autoritarismo, y la institucionalidad sobre el riesgo.
¿Y tú? Reflexiona, informa a tu familia y amigos, y vota por el futuro que merecemos. Colombia no se puede dar el lujo de experimentar con tiranías disfrazadas de fuerza.