04/01/2026
Nicolás Maduro, fue capturado este sábado durante una operación militar de gran escala ejecutada por Estados Unidos, en el marco de una ofensiva que Washington justificó como parte de su lucha contra el narcotráfico internacional.
De acuerdo con información oficial difundida por la Casa Blanca, la operación comenzó en horas de la madrugada, cuando fuerzas estadounidenses lanzaron ataques aéreos selectivos contra objetivos militares estratégicos en Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira.
Fase inicial: bombardeos y control aéreo
Poco después de las 06:30 GMT, se registraron explosiones y sobrevuelo de aeronaves militares en distintos puntos de la capital venezolana. Testigos y registros en redes sociales reportaron detonaciones cerca del Fuerte Tiuna y de la Base Aérea La Carlota, principales complejos militares del país.
Minutos más tarde, el gobierno venezolano denunció una “agresión militar” por parte de Estados Unidos y decretó el estado de conmoción exterior, ordenando el despliegue del Comando de Defensa Integral de la Nación.
Paralelamente, la Administración Federal de Aviación (FAA) prohibió vuelos comerciales sobre Venezuela, alegando riesgos derivados de la actividad militar en curso.
Fase decisiva: localización y arresto
Según fuentes estadounidenses citadas por medios como CBS, los ataques aéreos permitieron neutralizar sistemas de defensa y asegurar el control del espacio aéreo, facilitando una operación terrestre limitada.
A las 09:28 GMT, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron localizados, capturados y sacados del país por vía aérea, en una operación realizada —según sus palabras— “en conjunto con las fuerzas del orden de Estados Unidos”.
Trump aseguró que la misión se ejecutó sin bajas estadounidenses y que el objetivo principal era el arresto del mandatario venezolano, sobre quien pesaba una recompensa de 50 millones de dólares por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Traslado y situación posterior
Horas después, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que Maduro se encuentra bajo custodia de Estados Unidos y que será sometido a un proceso judicial penal en ese país. Washington también indicó que, tras la captura, no se prevén nuevas acciones militares inmediatas en Venezuela.
Desde Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez denunció que se desconoce el paradero del presidente y calificó lo ocurrido como un “secuestro”, mientras que el fiscal general venezolano exigió su liberación y anunció acciones ante instancias internacionales.
Escenario abierto
La captura de Nicolás Maduro marca un punto crítico sin precedentes en la relación entre Estados Unidos y Venezuela. Mientras Washington habla de un operativo exitoso contra el narcotráfico, el gobierno venezolano denuncia una violación grave de la soberanía nacional.
La situación continúa en desarrollo y genera expectativa sobre sus consecuencias políticas, judiciales y humanitarias en la región.