06/09/2026
Fedecacao
20 años… y hoy, más que celebrar, quiero agradecer. ❤️🌱
Hoy cumplo 20 años al servicio de la familia Fedecacao, pero cuando miro hacia atrás, entiendo que estos 20 años han sido mucho más que un trabajo: han sido parte de mi vida.
Dios me ha dado la oportunidad de trabajar en diferentes escenarios, asumir distintos retos, conocer muchos lugares y, en cada uno de ellos, dejar mi sello, mi manera de hacer las cosas y, sobre todo, mi corazón.
Porque como siempre lo he dicho: la clave está en hacer las cosas con amor. Y eso es lo que he intentado hacer durante estos 20 años: trabajar con pasión, con compromiso y con la convicción de que cada esfuerzo vale la pena cuando se hace de corazón.
He tenido el privilegio de caminar al lado de nuestros cacaocultores, conocer sus historias, acompañar sus sueños, compartir sus alegrías y también sus dificultades. De ellos he aprendido lecciones que ningún libro podría enseñarme.
Pero estos 20 años también han sido testigos de mi propia historia.
Aquí he visto crecer a mi familia. He perseguido mis sueños, he alcanzado algunos y sigo soñando con muchos más. He crecido profesionalmente, pero, sobre todo, he crecido como persona.
Y hoy quiero darle las gracias a Fedecacao, no solamente como trabajador, sino como ser humano.
Porque cuando llegaron momentos difíciles, cuando mi familia tuvo que enfrentar situaciones de salud y la vida nos puso pruebas que no esperábamos, esta empresa estuvo ahí.
Sentí el apoyo, la solidaridad y la mano amiga de personas que estuvieron presentes cuando más lo necesitábamos. Y esas cosas no se olvidan.
Por eso, para mí, Fedecacao no representa solamente una empresa. Representa una parte importante de mi historia, de mi familia y de mi vida.
Gracias por haberme permitido crecer, por confiar en mí, por enseñarme, por darme oportunidades y, especialmente, por estar también cuando la vida no fue fácil.
Gracias a mis compañeros, a quienes han compartido este camino conmigo y, de manera muy especial, gracias a cada cacaocultor que alguna vez me abrió las puertas de su finca, de su cultivo y de su corazón.
Hoy puedo decir con profundo orgullo:
¡Soy parte de la familia Fedecacao! ❤️