07/06/2026
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Por Wilson Morales
🐦🍂 LA MIRLA Y LA LICENCIA DE CONSTRUCCIÓN: CRÓNICA DE UNA DESPEDIDA ANUNCIADA 🏗️💔
La imagen duele por su desconcertante sencillez. Una mirla permanece inmóvil, aferrada al tronco seco de lo que alguna vez fue un jardín vibrante de vida. A pocos metros, impasible, una valla amarilla anuncia lo que se avecina. Es el inicio de todo: ese protocolo que, con letras frías, le avisa a la comunidad —y sin querer, a la fauna— el destino del territorio. Dos mundos colisionando en una sola fotografía; el canto que empieza a despedirse frente al rugido inminente de las mezcladoras.
Quizás esa pequeña ave busca el árbol exacto donde solía saludar al amanecer. Quizás busca los insectos que ya no encuentra. Quizás, contemplando esa valla que delimita el futuro, intenta descifrar que el refugio verde que durante generaciones fue su hogar, tiene los días contados.
El proceso apenas arranca, pero el cemento ya reclamó su herencia. 🥀🏢
🌳 Donde antes danzaba la naturaleza, ahora gobernará el concreto.
🌱 Donde florecían las plantas nativas, se trazarán las líneas de un parqueadero.
🐦 Donde anidaban los cantos libres, ahora habrá apartamentos con vista... a los ladrillos del vecino.
Lo más triste es nuestra propia amnesia: celebramos el inicio de cada proyecto como el triunfo del "progreso", sin percatarnos de cuántos silencios le estamos prometiendo al paisaje. Luego, con una extraña inocencia, nos sorprendemos cuando las mañanas se vuelven mudas. 😶🍂
La sátira, amarga pero inevitable, nos asalta: al paso que vamos en la Sabana, la mirla tendrá que tramitar una licencia ambiental para posarse en una rama, o pagar cuota de administración por usar el último parche de césped disponible en el conjunto. 🐦💳
La naturaleza no se extingue de golpe; se desvanece metro a metro, lote por lote, permiso tras permiso. Esta postal capturada en nuestro municipio de Cota no es solo una fotografía de la fauna local; es una advertencia latente que empieza con una valla publicitaria tallada en la incertidumbre. 📍🇨🇴
Porque mirándola bien, esa mirla no contempla el nacimiento de un edificio. En realidad, asiste, desde ya y en primera fila, al funeral silencioso de uno de los últimos rincones verdes que nos quedaban. 🌲🕊️
¿Estamos a tiempo de equilibrar el desarrollo urbano con la vida de nuestras especies nativas desde el momento en que se planean los proyectos? queremos conocer su opinión en los comentarios. 👇
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