07/03/2026
Estábamos caminando en medio del bosque y, de un momento a otro, sentimos cómo bajó la temperatura. Muchas personas lo asocian con algo paranormal, pero ¿será realmente algo fuera de este plano?
Menos mal estaba Joleca para explicarnos lo que realmente pasaba.
En esa parte del bosque los árboles eran mucho más frondosos, más altos y más densos. Eso significa menos entrada de luz solar. Si hay menos sol, también hay menos radiación directa y menos calor acumulado.
Además, la copa de los árboles funciona como un techo natural que bloquea la luz y mantiene la humedad. Esa combinación hace que la sensación térmica cambie en cuestión de pasos dentro del bosque.
Y no solo pasa con la temperatura.
Cuando empieza a llover en una zona así, primero escuchas la lluvia… pero no la sientes. Escuchas cómo golpea las hojas en lo alto y cómo el sonido se expande por el bosque, pero las gotas pueden tardar bastante en llegar hasta ti.
La frondosidad de los árboles actúa como un filtro natural: el agua rebota, se desliza, se acumula… y solo después cae al suelo.
La verdad, qué bueno haber hecho la caminata con Joleca para que nos explicara todo esto, porque si hubiera estado solo yo, seguro me pongo a creer que era algo paranormal.
La buena.