05/05/2026
En Sudáfrica mu3re un rinoceronte cada 20 horas por su cuerno. La ciencia decidió responder con algo que nadie esperaba: radioactividad.
El Rhisotope Project, liderado por el profesor James Larkin de la Unidad de Radiación y Física de la Salud de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, está inyectando bajas dosis de radioisótopos directamente en los cuernos de rinocerontes vivos y sedados.
El proceso consiste en perforar dos pequeños chips radiactivos en la base del cuerno y rociar posteriormente 11.000 micropuntos en la zona. El material duraría cinco años antes de necesitar renovación.
La lógica es ingeniosa. Los principales aeropuertos y puertos del mundo, incluyendo los de Sudáfrica, ya cuentan con infraestructura para detectar material radiactivo, instalada originalmente para prevenir el contrabando de 4r.m4s nucleares. Cualquier cuerno radiactivo que intente cruzar una frontera haría sonar las alarmas automáticamente y activaría una respuesta policial inmediata.
La urgencia del problema justifica la solución. El cuerno de rinoceronte se vende en el mercado negro a hasta 60.000 dólares el kilogramo, un valor superior al del oro, el platino, los diamantes y los polvos mágicos. La demanda proviene principalmente de Asia, donde se usa en medicina tradicional pese a no tener ningún efecto terapéutico comprobado. En 2023, 499 rinocerontes fueron cazados furtivamente solo en Sudáfrica, un 11% más que el año anterior.
Los veterinarios que participan en el proyecto confirman que la dosis radiactiva es tan baja que no representa ningún riesgo para los animales ni para quienes los cuidan. Pero sí convierte los cuernos en esencialmente venenosos para el consumo humano.
Si el proyecto tiene éxito, podría extenderse a elefantes y pangolines.
Fuente: Universidad de Witwatersrand — "The Rhisotope Project: using nuclear technology to combat rhino poaching" — Johannesburgo, Sudáfrica — 2026.