23/01/2026
El Secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y el Secretario de Estado, Marco Rubio, anunciaron formalmente la finalización de la retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta decisión pone fin a una relación iniciada en 1948, año en que EE. UU. se unió como miembro fundador.
Razones de la salida y cese de financiación
La administración estadounidense justificó la medida señalando los que calificó como "fracasos de la OMS durante la pandemia de COVID-19".
“De ahora en adelante, el compromiso de Estados Unidos con la OMS se limitará estrictamente a efectuar nuestra retirada y a salvaguardar la salud y la seguridad del pueblo estadounidense”, dijeron Rubio y Kennedy, señalando que toda la financiación estadounidense a la OMS había cesado.
Aunque el presidente Donald Trump había manifestado su intención de abandonar el organismo en 2020, diversas cláusulas legales postergaron la salida efectiva hasta esta semana.
Entre los requisitos pendientes se incluía un aviso previo de un año y el cumplimiento de obligaciones financieras, punto en el que la OMS señaló que EE. UU. mantenía pagos en mora para los ciclos 2024 y 2025.
Reacciones internacionales y preocupación global
Desde las Naciones Unidas, el portavoz Stéphane Dujarric lamentó la decisión, subrayando que la salud es un tema que "no conoce fronteras" y requiere cooperación internacional obligatoria.
Por su parte, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, confirmó que la organización ya ha iniciado recortes presupuestarios para enfrentar el déficit generado por la partida de su principal contribuyente.
Expertos en salud pública, como el activista Lucky Tran, han calificado la medida de "imprudente", advirtiendo que la ausencia estadounidense aumenta la vulnerabilidad global ante futuras crisis sanitarias y debilita la coordinación en zonas de desastre o brotes de enfermedades como el ébola y la tuberculosis.