14/04/2026
Los en actúan como “ingenieros de ecosistemas” invasores y han alterado drásticamente el hábitat del . Al no tener depredadores naturales y contar con recursos abundantes, su población crece sin control. Por su hábito de pastar en tierra durante la noche y descansar en el agua durante el día, depositan toneladas de materia orgánica, heces, directamente en ríos y lagunas. Ese exceso de nutrientes, rico en fósforo y nitrógeno, provoca eutrofización acelerada: dispara el crecimiento de cianobacterias y algas que bloquean la luz solar y, al descomponerse, agotan el oxígeno disuelto. La falta de oxígeno asfixia y mata a peces y otros organismos nativos, cambia la química del agua y afecta la base de la cadena alimenticia. Además, con su peso erosionan riberas y compactan el suelo.
Desde una perspectiva biológica, estos megaherbívoros africanos compiten y desplazan a especies nativas vulnerables como el manatí antillano, el chigüiro, la nutria y diversas tortugas y caimanes, que no evolucionaron para coexistir con un animal de tres toneladas y muy territorial. Al monopolizar los cuerpos de agua, impiden que la fauna local acceda a refugios y zonas de alimentación, alterando la biodiversidad endémica.
¿Desde cuándo inició esto?
Todo comenzó en 1981, cuando Pablo Escobar importó ilegalmente cuatro hipopótamos, un macho y tres hembras, para su zoológico privado en la Hacienda Nápoles, Puerto Triunfo, Antioquia. Tras su muerte en 1993, la hacienda fue abandonada y los hipopótamos quedaron libres. Sin depredadores ni sequías que regulen su reproducción como en África, se adaptaron al valle del río Magdalena y empezaron a expandirse.
¿Qué se ha hecho para prevenirlo?
Durante años no hubo un plan efectivo. Solo se hicieron 11 esterilizaciones desde 2010 por lo complejo y costoso del procedimiento. En 2022 fueron declarados especie invasora. El 21 de junio de 2024 el Ministerio de Ambiente adoptó por Resolución 0774 de 2024 el Plan de Prevención, Control y Manejo de la especie. El plan contempla cuatro medidas principales:
1. Esterilización quirúrgica: Meta de 40 cirugías anuales. Cada una cuesta alrededor de 40 millones de pesos. En 2023 se firmó un convenio para hacer 20 ese año y llegar a 40 en 2024.
2. Translocación: Trasladar ejemplares a otros países. Hay solicitud para exportar 85 hipopótamos: 60 a India, 15 a Filipinas y 10 a México. Sin embargo, ningún país ha dado autorización formal y el proceso depende del permiso CITES. Un proyecto privado para mover 60 hipopótamos a México e India se frustró por falta de autorización del Gobierno.
3. Confinamiento: Aislarlos en un área hasta su muerte, pero en Colombia no hay espacios idóneos.
4. Eutanasia o caza de control: Como último recurso, bajo protocolos estrictos de bienestar animal. Se calcula un costo de 15 millones de pesos por hipopótamo.
También se incluyen alertas tempranas, brigadas informativas e intervención social en municipios como Doradal, Puerto Boyacá, Puerto Berrío y Barrancabermeja.
¿Por qué se toma la decisión de incluir la eutanasia?
Hoy se estima que hay entre 169 y 200 hipopótamos en estado silvestre. El estudio del Instituto Humboldt y la Universidad Nacional proyecta que, sin control, llegarían a 500 en 2030 y a 1.000 en 2035. Ya se confirmó su expansión hasta Barrancabermeja, Santander. Los científicos y el Ministerio señalan que la esterilización sola no frena el impacto ambiental existente y que la translocación no ha sido viable. Por eso, el plan de manejo incluye la eutanasia como herramienta técnica para colapsar la curva de crecimiento poblacional y proteger los ecosistemas y especies nativas como el manatí y la tortuga de río. En 2024 el Gobierno anunció invertir 7.200 millones de pesos para aplicar eutanasia a unos 80 ejemplares desde el segundo semestre.
En resumen: es un problema que lleva 43 años, con acciones reales solo desde 2023-2024. El consenso técnico es que se requieren medidas combinadas y que, ante el fracaso de la translocación y el costo-lentitud de la esterilización, la eutanasia se considera necesaria para evitar un impacto irreversible.