25/10/2025
Siempre he levantado la mano y he alzado la voz ante la injusticia. Me enerva profundamente ver cómo los más poderosos hacen y deshacen con el que menos tiene; me saca de contexto pensar que solo quienes tranzan, solo quienes aceptan asumir posiciones y acciones corruptas, son los que al parecer tienen la oportunidad de surgir, en cambio, aquellos que actuamos integralmente, quedamos rezagados de las decisiones y también del poder.
Desde niño en las calles de mi pueblo entendí que la vida no seria sencilla. fue una época difícil; sorteaba mis días entre el estudio, el trabajo de campo y también las ventas ambulantes. La violencia en aquel entonces, desmedida; las intimidaciones siempre presentes y el tejido social, político y humano del municipio, desbancado … han pasado ya muchos años incluso de haber tenido que vivir en carne propia la violencia y sigo notando la falta de inversión social de las instituciones en las comunidades, especialmente la población rural; es naturalmente entendible que si no hay una gestión administrativa cohesionada, no existirá inversión porque las problemáticas no logran ser visibilizadas a través de los canales correctos.
Eso también es injusto. Que las poblaciones más pobres del municipio sigan siendo condenadas al olvido simplemente porque desde la administración durante todos los años posteriores a la violencia, no se haya hecho nada por reconocer sus flagelos, su historia e intentar buscar la reparación integral y colectiva que a gritos piden las diferentes comunidades. Sin duda alguna queremos una Merced, donde la historia sea escrita, contada y visibilizada, donde haya espacio a la reconciliación y donde la inversión social sea justa y equitativa para todas las comunidades.
Javier Adrián Salazar Colorado