26/08/2026
El vuelo 407 despegó a medianoche con destino a una ciudad lejana, pero a mitad del trayecto la nave atravesó una tormenta de nubes completamente negras donde los instrumentos dejaron de funcionar. El pánico se apoderó de la cabina cuando los pasajeros notaron que la luz de la luna atravesaba las ventanillas revelando que afuera no había cielo ni tierra, solo un vacío infinito habitado por sombras gigantescas que golpeaban el fuselaje. El capitán intentó emitir una señal de auxilio, pero la radio solo sintonizaba una frecuencia mu**ta donde una voz gutural le advirtió que el avión jamás había despegado, sino que había cruzado las puertas del in****no en el instante preciso del despegue.