04/05/2026
En Colombia se Consume más Huevo que Carne, el Plato del Colombiano Cambia de Proteína.
El panorama de la canasta familiar en Colombia sigue en constante evolución. Una de las tendencias más marcadas es la reconfiguración en el consumo de proteínas, donde el huevo y el pollo toman la delantera, mientras que la tradicional carne de res experimenta una notable disminución en la mesa de los hogares colombianos.
El Alza de la Carne de Res Redefine Hábitos
El precio de la carne de res ha escalado significativamente, con un aumento que supera el 12% en lo que va del año. Este incremento se refleja directamente en el bolsillo del consumidor: cortes populares como la punta de anca, que antes se conseguía en aproximadamente $16.000 pesos la libra, hoy se cotiza entre $19.000 y hasta $20.000 pesos la libra en diversas carnicerías del país. Este salto de $3.000 a $4.000 pesos por libra obliga a las familias a buscar alternativas más económicas.
Según datos de 2025, el consumo per cápita de carne de res en Colombia se situó en 18.4 kg/habitante, mostrando una disminución del 6.6% en la última década (desde 19.7 kg/hab en 2014)¹. Este descenso contrasta con un crecimiento general en el consumo de otras proteínas.
Huevo y Pollo: Las Estrellas de la Proteína en el Hogar
Frente a la encarecida carne de res, el huevo y el pollo se consolidan como las proteínas preferidas por su accesibilidad y versatilidad.
- El pollo se mantiene como la proteína más consumida en el país, alcanzando un consumo per cápita de 37.8 kg/habitante en 2025, lo que representa un significativo 46.4% del consumo total de proteínas animales. Este dato subraya que, en efecto, en Colombia se consume hoy más pollo y huevo que carne de res.
- El huevo no se queda atrás, con un impresionante consumo per cápita que llegó a las 366 unidades por persona en 2025. Su precio, que incluso ha mostrado decrecimientos, lo posiciona como una opción fundamental en la dieta diaria.
¿Qué Hay Detrás de los Precios? El Debate sobre la Ganadería Nacional
El aumento en los precios de la carne de res ha generado diversas discusiones. Aunque el gobierno, a través de decretos, ha implementado medidas como la prohibición de importar ganado vivo, con el argumento de proteger la producción nacional y reconocer la calidad de las reses colombianas, los ganaderos han señalado otros factores clave.
José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, ha indicado que el alza responde más a dinámicas internas como el aumento en el sacrificio de bovinos y un mayor consumo nacional (impulsado por la mejora en el ingreso disponible) que a las exportaciones, las cuales son marginales frente a la producción total. También se ha mencionado que el incremento en el salario mínimo en 2026 impulsó una mayor demanda interna de proteína animal.
Aunque el consumo total de proteínas animales en Colombia alcanzó un récord de 81.6 kg por habitante en 2025, impulsado principalmente por el cerdo y el pollo, la carne de res parece seguir una tendencia a la baja en su participación en la dieta promedio del colombiano, siendo desplazada por opciones más económicas y disponibles.
Esta situación invita a los hogares colombianos a una reevaluación de sus hábitos alimenticios, priorizando la economía y la eficiencia en la búsqueda de fuentes de proteína para la mesa diaria.