17/09/2026
El ser humano es la única anomalía biológica del planeta, pues destruye el equilibrio natural en lugar de aportar a él.
El equilibrio de la naturaleza: Todas las demás especies (animales, plantas, hongos y bacterias) viven en simbiosis. Toman solo lo necesario y cumplen una función clave que permite la continuidad de la vida.
La anomalía humana: A diferencia del resto de los seres vivos, el ser humano no se adapta al ecosistema, sino que lo destruye para adaptarlo a sus caprichos mediante la contaminación, el concreto y la extracción exhaustiva.
El valor ecológico: Si las especies clave desaparecen, el planeta colapsa; si el ser humano desaparece, la Tierra se regenera y florece de inmediato.
Conclusión: La humanidad actúa con una lógica de autodestrucción, olvidando el instinto de convivencia armónica que el resto del reino animal posee de forma natural.