19/10/2025
🚨 UNA COMPLETA LOCURA HECHA INNOVACIÓN:
Mientras el mundo lucha contra la contaminación y el desperdicio, un joven filipino decidió ver oportunidades donde todos veían basura.
Carvey Ehren Maigue, estudiante de ingeniería, creó AuREUS, un sistema que transforma desechos de frutas y verduras en energía renovable.
Su invento aprovecha compuestos orgánicos presentes en las frutas capaces de absorber la luz ultravioleta —invisible incluso en días nublados— y convertirla en electricidad a través de células fotovoltaicas.
A diferencia de los paneles solares tradicionales, los paneles AuREUS pueden generar energía sin necesidad de sol directo, capturando la luz dispersa que rebota en edificios, nubes o incluso en la atmósfera.
Esto los convierte en una solución perfecta para ciudades con contaminación, clima tropical o espacios reducidos.
Pero eso no es todo: este invento también reduce el desperdicio agrícola, reutilizando frutas y verduras que antes se tiraban, convirtiéndolas en materia prima para producir energía limpia.
Además, sus paneles son flexibles y translúcidos, lo que permite instalarlos en ventanas, fachadas o vehículos, transformando prácticamente cualquier superficie en una fuente de energía renovable.
🌱 En 2020, Maigue recibió el James Dyson Sustainability Award, uno de los premios más importantes del mundo en innovación tecnológica.
Su empresa ahora trabaja en escalar esta tecnología para llevarla a comunidades enteras y convertirla en una alternativa real frente a los sistemas solares convencionales.
“La naturaleza ya tiene las respuestas; solo tenemos que aprender a escucharlas”, dice Maigue.
Y tiene razón: cuando el ingenio se une con la sostenibilidad, incluso una fruta en descomposición puede iluminar el futuro. 🍃💡
́nreal