19/02/2026
Nadar no solo fortalece el cuerpo. También mejora tu cerebro.
Estudios científicos han descubierto que la natación aumenta el flujo sanguíneo cerebral, incluso más que correr, hasta en un 21%. Cuando nadas tu cerebro recibe más oxígeno y más energía. Eso se nota en una mejor memoria, mayor concentración, más protección frente al envejecimiento cognitivo y más neuroplasticidad (la capacidad del cerebro de crear nuevas conexiones).
Además, se libera BDNF, una proteína clave para el aprendizaje y la protección de la memoria. Un estudio hecho en Corea del Sur a adultos mayores, encontró que 16 semanas de ejercicio acuático aumentaron esta proteína y mejoraron la función cognitiva.
La explicación es fascinante: al nadar estás en posición horizontal, respiras de forma profunda y la presión del agua empuja la sangre hacia el pecho y la cabeza. El resultado es una mayor irrigación del cerebro que en otros ejercicios aeróbicos.
Fuentes: * Medicine & Science in Sports & Exercise - The effect of water immersion and acute exercise on cerebral blood flow velocity.
* Experimental Gerontology - Effects of aquatic exercise on insulin-like growth factor-1, brain-derived neurotrophic factor, vascular endothelial growth factor, and cognitive function in elderly women.