18/08/2026
Detrás de esta fotografía hay mucho más que una infancia feliz…
Veo a mi hermana y a nuestros compañeritos disfrazados, y aparecen recuerdos hermosos de una niñez llena de inocencia. Pero también recuerdo lo que no se veía detrás de esos disfraces: el hambre, la pobreza, el maltrato, las injusticias y las dificultades que vivimos en una familia donde mi mamá sufría por sus trastornos de salud mental y muchas veces no podía estar presente como necesitábamos.
Detrás de esas sonrisas había dos niños temerosos, tristes, con sueños y un futuro que muchas veces parecía incierto. Una abuela ya anciana, cansada y llena de preocupaciones, intentando criar a cuatro hijos de una hija que no podía hacerlo.
Hoy miro esta fotografía con amor, pero no con deseos de volver a ser aquellos niños ni de repetir aquella realidad.
Porque Dios cambió nuestra historia. Nos mostró otro camino, sanó heridas y convirtió mucho de aquel dolor en una razón para servir, amar y llevar esperanza a otros.
Quizás por eso hoy nuestra misión es tan grande: porque sabemos lo que significa necesitar amor, y también sabemos lo hermoso que es poder entregarlo.