02/06/2026
Cuando su humana entró a la sala, encontró el álbum de Panini mordisqueado y varias estampitas regadas por todo el piso. El perrito se quedó sentado en el sofá, mirando de reojo, como si supiera exactamente lo que había pasado.
Aunque ella estaba un poco molesta, no pudo evitar sonreír al ver su carita de arrepentimiento. Se acercó, le dio una caricia en la cabeza y le dijo:
—Está bien, travieso, los álbumes se pueden reemplazar, pero a ti no.
El perrito movió la cola despacito, feliz de seguir siendo el tesoro más valioso de su humana. 🐾❤️ ❤️🩹❤️🩹❤️🩹❤️🩹