07/08/2026
A días de concluir su mandato presidencial de cuatro años, el gobierno de Gustavo Petro llega a su cierre dejando sin concretar dos de las promesas de campaña más emblemáticas de su agenda. A pesar del optimismo inicial que caracterizó el discurso del Ejecutivo, el balance al término de su periodo evidencia una brecha entre los compromisos asumidos durante la contienda electoral y los resultados efectivamente entregados al país.
En el frente de seguridad y paz, la afirmación de que «a los tres meses de ser presidente se acaba el ELN» terminó distanciada de la realidad operativa del país. A lo largo del cuatrienio, las mesas de negociación enmarcadas en la política de «Paz Total» sufrieron reiteradas suspensiones y congelamientos tras atentados, secuestros y paros armados en regiones como el Catatumbo y Arauca, manteniendo a la organización guerrillera activa al cierre del periodo gubernamental.
Por otro lado, la meta de construir 100 nuevas sedes e instituciones universitarias para descentralizar la educación superior pública tampoco alcanzó los objetivos previstos. Al finalizar el mandato, solo una fracción de las iniciativas proyectadas logró entrar en fase de ejecución física, lo que llevó a la propia cartera de Educación a matizar el discurso inicial, redefiniendo la propuesta de crear "universidades totalmente nuevas" hacia la entrega de "espacios educativos, adecuaciones y dotaciones" en infraestructuras ya existentes.