Kabái nace en 1998 a partir de la elaboración de un boletín en una mesa de trabajo, encargado de adelantar una reflexión sobre la calidad de la carrera de Economía de la Sede y el quehacer intelectual en general. Sin embargo, al poco tiempo se abrió a toda la Facultad, por lo que se anexaron estudiantes de los programas de Historia y Ciencia Política. En sus 19 años de trayectoria el proyecto ha tenido tres acontecimientos importantes, además de su fundación: el primero ocurrió en noviembre de 2001, cuando pasó de ser una revista de estudiantes de Economía a ser la revista de los estudiantes de la Facultad de Ciencias Humanas y Económicas. El segundo sucedió en diciembre de 2003, cuando se mencionó el cierre de un ciclo y el fin de una generación en Kabái, lo que dio pie a una nueva perspectiva de trabajo en la Revista. Y el tercero, quizá el que produjo mayor impacto en el desarrollo del proyecto, correspondió al as*****to de Martín Hernández —miembro del Comité editorial— en el año 2008, hecho que tuvo asimismo profundas repercusiones en el trabajo de los estudiantes. Aunque no se conocen las discusiones sostenidas para la asignación del nombre, se sabe —por las publicaciones— que Kabái “es una palabra extraída del lenguaje katío, que significa aprender, saber, estudiar, conocer. En Kabái se manifiesta la riqueza significativa de la lengua nativa. No es simplemente un verbo, es todo un proceso que vincula cada etapa en un solo estado: el acto de aprender como camino a la sabiduría o estudiar para acceder al conocimiento”. Entre los fundadores de Kabái están: John James Alcaraz Restrepo, Carlos Gustavo Rengifo Arias, Rubén Darío Zapata Yepes, John Alexander Urrego C., Sergio Iván Gil Grosso, Diego Fernando Mejía y Eduardo Arias; y las personas que integraron el primer Comité editorial: Carlos Gustavo Rengifo Arias, Rubén Darío Zapata Yepes y Sergio Iván Gil Grosso. La Revista se proyecta como un espacio crítico para la publicación de reflexiones, análisis e interpretaciones propias de los estudiantes de los diferentes programas que hacen parte de la Facultad y la promoción de debates en temas sociales de importancia local, nacional e internacional. En suma, más allá de los reveses, las inconsistencias, los problemas y las dificultades, el papel de Kabái ha sido fundamental en el desarrollo de la Facultad y en la proyección de sus fines misionales, lo que supone tal vez un valor agregado, por ser una iniciativa de estudiantes y para estudiantes, y por ser la más antigua que se mantiene en el tiempo. Finalmente, cabe agregar que lo que surgió en 1998 como fruto del descontento estudiantil frente los procedimientos efectuados en la realización de una reforma, hoy se muestra como un valioso espacio para la reflexión y el análisis de los diversos procesos de nuestro medio académico, sociopolítico, económico y cultural.