15/09/2026
SEÑOR PRESIDENTE, LE ESTOY HABLANDO A USTED
Denuncia pública por presuntas vulneraciones en la atención en salud de veteranos y sus familias
Medellín, 15 de septiembre de 2026
Yo, en mi condición de veterano y retirado del Ejército Nacional, hago pública esta denuncia ante lo que considero una situación grave y reiterada que viene afectando mi derecho a recibir una atención adecuada y oportuna en salud, así como el de mi familia.
Quiero dejar claro que esto no se trata únicamente de lo ocurrido hoy, 15 de septiembre. Lo que estoy denunciando es una situación que, según mi experiencia personal, se ha venido presentando durante aproximadamente tres años, desde que inicié un tratamiento médico para mi hija.
Durante este tiempo, cada vez que asistimos a consultas y los profesionales de la salud formulan medicamentos, nos hemos encontrado en numerosas ocasiones con problemas relacionados con la elaboración, redacción o diligenciamiento de las fórmulas médicas. Posteriormente, cuando acudimos a reclamar los medicamentos, aparecen nuevas dificultades en el proceso de suministro.
En este punto también quiero cuestionar el funcionamiento de la farmacia encargada de la entrega de medicamentos, Éticos, y solicitar que se investigue de manera seria si existen fallas en los procedimientos, en la capacitación del personal, en los controles internos o en la calidad del servicio que se está prestando a los usuarios.
No pretendo señalar injustamente a una persona en particular. Lo que estoy exigiendo son respuestas y una investigación seria. Necesitamos saber dónde está fallando el sistema: si las dificultades se originan en la formulación médica, en los procesos administrativos, en la farmacia, en los mecanismos de autorización o en la coordinación entre las diferentes instituciones responsables.
Porque detrás de cada fórmula mal elaborada, cada medicamento que no llega y cada trámite que se repite, hay una persona y una familia que esperan una atención en salud.
¿Qué está pasando con nuestros veteranos?
Mi preocupación va mucho más allá de mi caso particular.
Me preocupa profundamente lo que pueda estar sucediendo con los veteranos, reservistas, militares retirados, militares activos y sus familias que dependen del sistema de salud destinado a atenderlos.
Los militares activos muchas veces no pueden expresar públicamente sus inconformidades de la misma manera que un retirado puede hacerlo. Por eso considero que quienes ya cumplimos nuestro servicio tenemos también la responsabilidad de levantar la voz cuando consideramos que nuestros derechos o los de nuestras familias están siendo vulnerados.
Nosotros hemos servido al país.
Y nuestras familias también han soportado sacrificios derivados de ese servicio.
Por eso considero legítimo exigir un sistema de salud digno, eficiente, oportuno y humano.
Presidente, este llamado es para usted
Hago un llamado respetuoso, pero firme, al señor presidente Abelardo de la Espriella.
Presidente: yo fui uno de los colombianos que depositó su voto y su confianza en usted porque vi en su proyecto político la posibilidad de encontrar un liderazgo capaz de transformar muchas de las instituciones que durante años han presentado dificultades.
Durante su campaña escuchamos el compromiso de intervenir y fortalecer el sistema de salud durante los primeros 90 días de gobierno.
Por eso hoy, desde mi condición de veterano y ciudadano que depositó su confianza en usted, le hago una petición especial:
Por favor, mire también hacia los hospitales, dispensarios y servicios de salud que atienden a nuestros militares activos, reservistas, retirados y sus familias.
No esperemos a que los problemas se conviertan en tragedias para actuar.
No quiero que esta denuncia sea utilizada políticamente.
Quiero que sea escuchada.
Durante mucho tiempo he defendido públicamente el proyecto político del presidente y he trabajado para que su nombre sea respetado y para contrarrestar lo que considero campañas de desinformación en su contra.
Precisamente por esa razón siento que también tengo el derecho y el deber de decirle:
Presidente, así como lo hemos respaldado, también necesitamos que usted nos escuche.
Hoy no estoy hablando solamente por mí.
Estoy hablando por quienes quizás tienen los mismos problemas y no saben dónde acudir.
Estoy hablando por las familias de nuestros militares.
Estoy hablando por nuestros veteranos.
Y estoy hablando por quienes todavía están en servicio y, por las condiciones propias de su carrera, muchas veces no pueden levantar públicamente su voz.
Lo que solicitamos
Solicito públicamente que las autoridades competentes realicen una revisión integral de los procesos de atención, formulación, autorización y entrega de medicamentos a los usuarios del sistema de salud militar en Medellín.
Solicito igualmente que se determine:
- ¿Por qué se presentan de manera reiterada inconvenientes con las fórmulas médicas?
- ¿Qué controles existen sobre la correcta formulación y dispensación de medicamentos?
- ¿Qué entidad supervisa el servicio prestado por la farmacia encargada de los suministros?
- ¿Qué mecanismos existen para que un veterano pueda presentar una reclamación y obtener una solución efectiva?
- ¿Cuánto tiempo deben esperar los pacientes para recibir medicamentos que han sido formulados?
- ¿Qué medidas se están tomando para evitar que estas situaciones vuelvan a repetirse?
No estamos pidiendo privilegios. Estamos reclamando derechos.
Servimos a Colombia y merecemos que nuestras familias reciban una atención en salud acorde con la dignidad de quienes dedicaron parte de su vida al servicio de la Nación.
Señor Presidente:
Le estoy hablando a usted.
Escúchenos. Revise lo que está ocurriendo con nuestros veteranos.
Porque detrás de cada uniforme hay una historia.
Y detrás de cada veterano hay una familia.
La salud de nuestros soldados y sus familias no puede esperar.