26/04/2026
EL CAUCA VUELVE A SANGRAR: ATAQUE INDISCRIMINADO EN LA VÍA PANAMERICANA DEJA UN TRÁGICO SALDO CIVIL
Cajibío, Cauca (25 de abril de 2026) — El asfalto de la vía Panamericana, la principal arteria del suroccidente colombiano, volvió a teñirse de sangre este sábado. En una escalada de violencia que parece no dar tregua, un brutal atentado con explosivos en el sector de El Túnel, jurisdicción del municipio de Cajibío, dejó un saldo preliminar que estremece al país: al menos siete mu***os y decenas de heridos, todos civiles que transitaban por la carretera.
Los hechos se registraron cerca del mediodía, cuando hombres fuertemente armados obligaron a detener el tráfico en la vía que comunica a Popayán con Cali. Según los primeros relatos de los sobrevivientes, los atacantes interceptaron vehículos de carga y de servicio público, marcándolos con grafitis alusivos a las disidencias de las Farc. El momento de mayor terror se vivió minutos después, cuando un cilindro cargado con explosivos fue detonado de manera indiscriminada, impactando directamente contra un autobús de pasajeros.
Las imágenes que deja este atentado en el lugar de los hechos son desgarradoras. Vehículos reducidos a hierros retorcidos, el pánico de los viajeros buscando refugio en las cunetas y el llanto de una comunidad que queda, una vez más, atrapada en el fuego cruzado. Las autoridades departamentales confirmaron la gravedad de este ataque directo contra la población, advirtiendo que la cifra de víctimas podría aumentar debido al estado crítico de varios heridos que fueron trasladados de urgencia a hospitales cercanos.
Este acto de terror no es un evento aislado. Se produce apenas 24 horas después de que otra explosión sacudiera el sur de Cali, y se suma a una reciente y alarmante ola de hostigamientos en el occidente del país, que incluye ataques con drones artillados. La vía Panamericana, históricamente un corredor de desarrollo y sustento, ha sido convertida nuevamente en una trinchera donde la vida humana es tratada como daño colateral.
Hoy, el Cauca no solo enfrenta la parálisis de su movilidad y el terror impuesto en sus carreteras, sino el peso asfixiante de la zozobra constante. El dolor que hoy embarga al país entero se resume en una sola pregunta que sigue resonando entre los escombros de Cajibío: ¿hasta cuándo la población civil seguirá poniendo los mu***os?
1 foto tomada de el comercio Perú
1 foto tomada de el Heraldo.com