13/05/2026
No todo lo que siente el corazón viene de Dios, y cuando actuamos con imprudencia podemos abrir puertas al dolor, la confusión y al desorden.
Necesitamos dirección, obediencia y discernimiento espiritual para los nuevos caminos y oportunidades que se presentan.
Que nuestras decisiones no nazcan de la emoción, sino de la voz de Dios. 🤍