06/08/2026
Carlos Martínez, el padre, ya había sido condenado en 2010 por abusar repetidamente de su propia hija, Sara, quien denunció más de 60 agresiones desde que tenía 12 años. Fue sentenciado a 3 años de prisión, pero salió libre tras solo un año y medio por “buena conducta”, y continuó acosando a su familia.
Moisés creció en un entorno de violencia: su padre lo golpeaba brutalmente y lo obligaba a trabajar todo el día. Sin embargo, desconocía los abusos que sufrían sus hermanas.
En 2025, al descubrir la verdad, fue hasta la casa de su padre armado y le disparó en 15 ocasiones. Permaneció dos días con el cuerpo antes de entregarse a la policía, declarando con calma: “Hice justicia”.
Fue condenado a 12 años de prisión sin posibilidad de reducción. Su familia solicitó que se aplicara una figura legal del código penal uruguayo que contempla la irresponsabilidad penal en casos de provocación grave, pero la jueza lo rechazó.