11/09/2026
Lluvia billetes en Sincé
Eran las 4:00 de la tarde del domingo.
En la corraleja de Sincé, Sucre, no cabía un alma en los palcos.
La escena era multicolor. El sonido de las bandas, el bullicio de la multitud y la emoción de los toros llenaban la plaza, hasta que un ruido distinto comenzó a escucharse en el cielo; el ruido de dos avionetas.
En aquella época, Fernando Navarro era un próspero cultivador de algodón y propietario de la hacienda Las Palmas.
Quería cumplir una promesa a la Virgen del Socorro, patrona de Sincé, regalar una tarde de toros durante las fiestas patronales.
Unos 15 días antes de la celebración viajó a Cereté, Córdoba, donde compró 40 toros criollos y de media casta por $400.000 de la época.
También adquirió grandes cantidades de licor y mandó a elaborar 300 camisetas con el nombre de su hacienda.
Pero Navarro quería que aquella tarde quedara para siempre en la memoria de los sinceanos.
Cambió $10.000 en billetes de un peso, dinero que hizo sellar con su nombre y la fecha:
“Fernando Navarro Navarro, Sincé, septiembre 22-74”.
El domingo 22 de septiembre de 1974, mientras se desarrollaba la corraleja, dos avionetas de fumigación pasaron a baja altura sobre la plaza y comenzaron a lanzar los billetes.
La multitud se lanzó al ruedo y a los alrededores para recogerlos.
Y la lluvia de dinero se repitió varias veces.
Los pilotos eran Jaime Garzón y Carlos Anaya, amigos de Navarro, quienes habían trabajado con avionetas fumigando sus cultivos de algodón.
Desde entonces, Fernando Navarro quedó para siempre en la memoria de la región como “el hombre que hizo llover plata”.
Muchos años después, el propio Navarro aclararía que aquella extravagancia no fue la causa de su ruina. Según contó, perdió su fortuna posteriormente debido a la crisis del algodón y a las malas cosechas, no por los $10.000 que lanzó desde las avionetas.
“Don Fernando” o “El Triple” murió en junio de 2021, a los 82 años.
Hoy, más de cinco décadas después, aquella historia sigue volando de generación en generación, como los billetes que un día cayeron del cielo sobre la corraleja de Sincé.
Una historia que convirtió una tarde de toros en una de las escenas más insólitas y recordadas de la historia popular de la Sabana sucreña.
*Fuentes El Tiempo.